Las autoridades francesas iniciaron una investigación tras la aparición de nueve cabezas de cerdo frente a mezquitas en París y sus suburbios, algunas con la palabra «MACRON» escrita en tinta azul. La fiscalía calificó el hecho como un acto antimusulmán «abyecto».
El prefecto de policía de París, Laurent Nuñez, indicó que se encontraron cuatro cabezas en la capital y cinco en los suburbios, y no descartó que se descubran más. Asimismo, advirtió que podría tratarse de «acciones de injerencia extranjera», en referencia a incidentes anteriores como pintadas antisemitas en 2023 y 2024.
El presidente Emmanuel Macron se reunió con representantes de la comunidad musulmana para expresar su apoyo, mientras el ministro del Interior, Bruno Retailleau, calificó el ataque como de «cobardía abisal».
El rector de la Gran Mezquita de París, Chems-eddine Hafiz, denunció estos actos islamófobos como un intento de dividir a la sociedad francesa y advirtió sobre una nueva etapa de aumento del odio contra los musulmanes.
Diversos ciudadanos, como Caroline, quien depositó tres rosas blancas frente a una mezquita de Malakoff, han mostrado solidaridad con la comunidad afectada.







