El Gobierno de Corea del Sur enviará un Boeing 747-8i de Korean Air a Estados Unidos para repatriar a los más de 300 trabajadores surcoreanos detenidos en una redada migratoria en la planta de Hyundai en Georgia. El avión, con capacidad para 368 pasajeros, permitirá trasladar a todos los detenidos en un solo vuelo.
Las detenciones se realizaron debido a que los trabajadores no contaban con permisos laborales válidos o utilizaban visados inadecuados para laborar en la construcción de la planta de baterías conjunta entre Hyundai Motor Group y LG Energy Solution.
El caso ha generado un fuerte malestar social en Corea del Sur, con protestas en Seúl y encuestas que muestran que casi el 60 % de los ciudadanos desaprueba las medidas de la Administración Trump. Las compañías surcoreanas han reiterado la necesidad de visados apropiados para desplazar a técnicos especializados a sus plantas en Estados Unidos, especialmente tras el reciente acuerdo comercial que incluye inversiones en baterías y semiconductores.










