El gobernador de Utah, Spencer Cox, calificó como un “asesinato político” el crimen del activista conservador Charlie Kirk, fallecido este miércoles tras recibir un disparo en el cuello durante un evento público en la Universidad del Valle de Utah.
En rueda de prensa, Cox señaló que Kirk “estaba involucrado políticamente y por eso estaba allí”, recordando que los campus universitarios deben ser espacios de debate y no escenarios de violencia.
“No me importa cuál es su ideología política, me importa que era estadounidense. Este es un día oscuro para nuestro estado, es un día trágico para nuestra nación”, expresó.
El gobernador también llamó a los estadounidenses a dejar de “odiarse” unos a otros, advirtiendo que hechos como este empañan los 250 años de historia que Estados Unidos celebrará el próximo año.
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, confirmó que un sospechoso del asesinato fue detenido y se encuentra bajo custodia. Cox, a su vez, lanzó una advertencia a quienes pudieran estar detrás del crimen, subrayando que la justicia llegará.
Charlie Kirk, de 30 años, era fundador y director de la organización Turning Point USA, una de las plataformas juveniles más influyentes del conservadurismo. El activista fue tiroteado mientras participaba en una sesión de preguntas y respuestas con estudiantes. Murió poco después de ser trasladado a un hospital.













La calificación sube la presión sobre el FBI, que aún no da con el tirador.
Cox recordó que los campus deben ser lugares de debate, no trincheras de violencia.
El disparo en plena universidad fue un golpe directo a la democracia.