Cuba se prepara para otra jornada de apagones masivos este domingo en horas de la tarde y la noche, justo cuando el consumo eléctrico alcanza su punto más alto. Según la estatal Unión Eléctrica (UNE), más de la mitad del país quedará sin servicio debido a la grave crisis energética que atraviesa la isla.
El colapso del sistema eléctrico nacional no es nuevo: en los últimos once meses se han registrado cinco apagones generales, el más reciente la semana pasada tras la salida inesperada de la termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas. A esto se suma la paralización de varias plantas térmicas por averías y de decenas de motores de generación distribuida por falta de combustible.
La situación se agrava con un déficit estructural: mientras la demanda para las horas pico ronda los 3.500 megavatios, la capacidad de generación apenas alcanza los 1.795. El hueco entre oferta y consumo es de casi 1.800 megavatios, lo que obliga a cortes programados, aunque muchas veces las interrupciones superan lo previsto oficialmente.
En gran parte del país, los apagones superan las 20 horas diarias, y en La Habana ya se reportan hasta 16 horas consecutivas sin electricidad. La falta de divisas para importar combustibles y el deterioro de las plantas —sin inversiones ni mantenimiento durante décadas— han puesto al borde del colapso al sistema eléctrico nacional.
El Gobierno culpa al embargo de Estados Unidos y habla de “asfixia energética”, mientras analistas independientes sostienen que la raíz del problema está en la falta crónica de inversión y en la dependencia absoluta del Estado desde 1959.
Los cortes no solo golpean la economía, que encadena cinco años de caída y un 1,1 % de retroceso en 2024, sino que también alimentan el descontento social, recordando episodios de protestas masivas como las de julio de 2021.











Ojalá encuentren una solución rápida porque el pueblo cubano sufre demasiado
Esos apagones son la prueba de que el sistema eléctrico de Cuba está quebrado
Eso es difícil la gente en Cuba no merece vivir en esa oscuridad constante