La última etapa de La Vuelta Ciclista a España, prevista para este domingo en Madrid, terminó en suspensión tras la irrupción de manifestantes propalestinos que protestaban contra la participación del equipo Israel-Premier Tech.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran momentos de gran tensión: vallas tiradas, cánticos contra Israel y consignas como “¡boicot a Israel!” o “Netanyahu asesino”. Pese a los intentos de la organización por modificar el recorrido y salvar la etapa, los ciclistas tuvieron que detenerse en varias ocasiones, hasta que finalmente la prueba fue cancelada.
La Policía intervino con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, lo que aumentó la tensión en la capital española.
El episodio ha desatado un fuerte cruce político. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó desde Málaga su apoyo a la causa palestina, al destacar “la admiración a un pueblo como el español que se moviliza por causas justas como la de Palestina”. En contraste, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida (PP), acusó a Sánchez de ser responsable de la violencia. “Han conseguido reventar la última etapa de la Vuelta y dar una imagen bochornosa de nuestro país”, señaló en X.
Desde el lado de Podemos, su secretaria general, Ione Belarra, celebró la suspensión, afirmando que “La Vuelta no puede ser un lavado de cara al ente sionista, al ente terrorista Israel, que participaba como un equipo más”.









