Qatar convocó este lunes una cumbre extraordinaria con líderes árabes e islámicos tras el ataque aéreo israelí que alcanzó a dirigentes de Hamás en Doha la semana pasada. El encuentro buscó articular una respuesta conjunta frente a la ofensiva en Gaza, aunque las posibilidades reales de influir en el curso de la guerra siguen siendo limitadas.
La reunión contó con la participación del presidente interino de Siria, Ahmad al-Sharaa; el presidente libanés, Joseph Aoun; el primer ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, y el mandatario egipcio, Abdul Fatá al-Sisi. Doha insistió en que mantendrá su rol como mediador en las negociaciones de un alto el fuego, pese a haber sido blanco directo de los bombardeos israelíes.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, también acudió a la cumbre y acusó a Israel de atacar a varios países de la región con el respaldo de EE.UU. y Europa. Su canciller, Abbas Araghchi, reiteró en redes sociales el apoyo de Teherán a Qatar y al resto de países musulmanes, aunque ninguno hizo referencia al reciente ataque iraní contra una base estadounidense en suelo catarí.
Qatar, que desde hace años acoge a la dirigencia política de Hamás a petición de Washington, enfrenta crecientes críticas del gobierno de Benjamin Netanyahu, que lo señala como refugio de los líderes del grupo y lo mantiene como objetivo militar. Aun así, recibió respaldo público del presidente estadounidense Donald Trump, quien destacó su papel como aliado.
Mientras tanto, el secretario de Estado Marco Rubio visitaba Israel para sostener reuniones con Netanyahu. Aunque evitó condenar el ataque contra Doha, pidió que Qatar continúe desempeñando un papel “constructivo” en las gestiones de paz.
En Israel, aumenta la presión social por poner fin al conflicto y liberar a los 48 rehenes que aún permanecen en Gaza. La guerra, iniciada en octubre de 2023 con el ataque de Hamás, ha dejado más de 64,000 muertos en la Franja, según el Ministerio de Salud gazatí, una cifra disputada por Tel Aviv.
Con esta cumbre, Qatar intenta reafirmar su papel como mediador clave, pero la unidad árabe y los esfuerzos diplomáticos parecen insuficientes frente a la ofensiva israelí en curso.












Israel difícilmente va a frenar sus ataques solo por esa presión
La cumbre puede servir para mandar un mensaje político aunque no cambie mucho en la práctica
Qatar está jugando fuerte para mantener su imagen de mediador en Medio Oriente