El 16 de septiembre de 1987 se firmó el Protocolo de Montreal sobre las sustancias que agotan la capa de ozono. En conmemoración de este acuerdo histórico, la Asamblea General de la ONU proclamó el 16 de septiembre como el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.
La capa de ozono es una franja frágil de gas situada en la estratosfera que actúa como un escudo natural, protegiendo la vida en la Tierra de los efectos nocivos de la radiación ultravioleta del Sol. Durante décadas, el uso de productos químicos como los clorofluorocarbonos (CFC) puso en grave peligro esta protección esencial.
Gracias a un esfuerzo internacional conjunto, se logró reducir y eliminar el uso de muchas de estas sustancias. Hoy, la radiación ultravioleta que alcanza la superficie terrestre ha disminuido de forma considerable, lo que representa un avance significativo en la protección de la salud humana y los ecosistemas.
El ozono (O₃) se concentra principalmente en la estratosfera, entre 10 y 40 kilómetros sobre la superficie terrestre. Allí, absorbe gran parte de la radiación ultravioleta solar, evitando daños como cáncer de piel, cataratas y afectaciones en los cultivos y la fauna marina.
No todo el ozono es beneficioso: el que se acumula en exceso a nivel del suelo es dañino para los seres vivos, pues provoca problemas respiratorios y afecta al medio ambiente.
El término “agujero de ozono” se popularizó en 1985, cuando el British Antarctic Survey publicó un estudio que evidenció la destrucción de esta capa sobre la Antártida. Ese hallazgo impulsó la firma del Protocolo de Montreal y marcó un antes y un después en la conciencia ambiental global.
Hoy, a más de tres décadas, el mundo recuerda cada 16 de septiembre que proteger la capa de ozono no es solo un compromiso internacional, sino una garantía de vida para las generaciones presentes y futuras.










la capa de ozono se ha ido recuperando poco a poco bendición pa la tierra
gracias a ese acuerdo se redujo pila el uso de químicos dañinos
eso fue un logro grande de la humanidad porque si no hoy estuviéramos peor