El presidente de Argentina, Javier Milei, se dirigió el lunes a la ciudadanía en cadena nacional para presentar el proyecto de Presupuesto 2026, centrado en la meta de déficit cero, considerada por el Gobierno como eje de su programa económico y condición necesaria para estabilizar el país.
“El equilibrio fiscal es un principio no negociable”, afirmó Milei al explicar la base de la llamada “ley de leyes”, normativa anual clave para planificar los ingresos del Estado y su aplicación en sectores como seguridad social, educación, salud, seguridad y justicia.
El mandatario reconoció que, pese al éxito de su gestión, muchas personas aún no perciben los beneficios de las medidas de ajuste: “Lo peor ya pasó. El futuro de la Argentina depende de que el pueblo y la política se comprometan con el orden fiscal. Si fallamos, volveremos a caer en la inflación descontrolada y la destrucción de expectativas”, advirtió.
Milei apeló a la paciencia de la sociedad para sostener el plan de equilibrio fiscal: “Los argentinos son los protagonistas de este proceso, quienes han emprendido el arduo camino de crecer y abrazar las ideas de la libertad. El temple de los argentinos es heroico, y por eso les damos las gracias”, expresó.
El anuncio se produce en un contexto complejo: aunque la inflación mensual se desaceleró a 1,9 % en agosto, la interanual sigue rondando el 33 %, afectando el poder adquisitivo. El Ejecutivo sostiene que las medidas de ajuste permitieron sacar de la pobreza a 12 millones de personas, pero analistas advierten que estas cifras pueden no reflejar gastos clave como alquileres y que millones continúan en situación de vulnerabilidad.
Milei enfrenta además críticas por vetos a leyes de ampliación del gasto en salud y educación, recortes en partidas sociales y obra pública, así como por el malestar creciente de sindicatos y organizaciones sociales, que han intensificado sus protestas en las últimas semanas.
La intervención del presidente llega tras la derrota electoral en las legislativas de la provincia de Buenos Aires, un revés que debilitó al oficialismo en su principal bastión y genera preocupación de cara a los comicios legislativos nacionales del 26 de octubre.
Los mercados también ejercen presión: el aumento del dólar, la caída de reservas y la volatilidad del peso condicionan el margen de maniobra del Gobierno. Inversores esperan señales claras sobre la deuda y la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha expresado su respaldo al programa económico.










eso de “lo peor ya pasó” suena bonito pero el bolsillo de la gente dice otra cosa
el hombre habla duro pero la gente todavía no siente la mejoría
milei siempre con su discurso de déficit cero como si fuera la única salida