República Dominicana. – El Aeropuerto Internacional de Las Américas, José Francisco Peña Gómez (AILA) quedó sumido en el caos este domingo tras un apagón que interrumpió el servicio de energía eléctrica por casi seis horas consecutivas, generando retrasos en más de 20 vuelos y malestar entre cientos de pasajeros.
Según explicó Luis José López, director de Comunicación Corporativa de Aerodom, la falla se originó en una seccionadora interna del edificio, dispositivo encargado de distribuir la energía hacia las distintas áreas de la terminal. Aunque la pista y la torre de control mantuvieron electricidad gracias a un sistema independiente, el resto de las operaciones internas quedaron paralizadas.
El corte eléctrico provocó contratiempos en el embarque y desembarque de pasajeros, así como en la llegada y salida de aeronaves. “Los sistemas internos no podían procesar a los viajeros, a pesar de que la pista y la torre contaban con electricidad”, precisó López.
Tras intensos trabajos técnicos, el suministro fue finalmente restablecido y las operaciones retomaron la normalidad avanzada la tarde del domingo. Aerodom descartó que se tratara de un ciberataque o acción externa, asegurando que la falla fue exclusivamente técnica.
La empresa informó que trabaja en la reparación del equipo y, como medida preventiva, ha contratado plantas de emergencia adicionales para garantizar la continuidad del servicio en caso de nuevas incidencias.
El Departamento Aeroportuario anunció una investigación para esclarecer el alcance y las causas del apagón que paralizó por horas una de las principales terminales aéreas del país.














Ojalá la investigación no quede en nada, porque no es la primera vez que el AILA presenta problemas.
Siempre hablan de millones en inversión, pero cuando pasa algo así, se nota la falta de mantenimiento.
Eso afecta la imagen del país, porque los turistas se llevan la peor impresión al llegar o salir.
Dicen que fue una falla técnica, pero ¿cómo es posible que no tuvieran un sistema de respaldo inmediato?
Increíble que un aeropuerto internacional se quede a oscuras por tanto tiempo, eso da vergüenza.
Un país que vive del turismo no puede dar ese ejemplo
Imagínate los turistas diciendo: “¿y esta vaina?”
Seis horas sin luz en el aeropuerto, eso da vergüenza