Las autoridades federales en Puerto Rico ejecutaron este jueves 43 órdenes de arresto contra presuntos integrantes de la organización criminal ‘Los Viraos’, vinculada al narcotráfico y a varios asesinatos en la isla.
El operativo se concentró en los residenciales públicos Luis Muñoz Morales y Jardines de Montellano, en Cayey (centro de la isla), aunque también se llevaron a cabo acciones en el Barrio Polvorín y otras zonas del país.
Los arrestos fueron realizados por agentes de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la Agencia Antidrogas de EE.UU. (DEA). Sin embargo, una decena de miembros de la banda continúa prófuga, según confirmó la Fiscalía Federal en un comunicado.
De acuerdo con las investigaciones, desde 2021 ‘Los Viraos’ distribuyeron heroína, cocaína en polvo, crack, marihuana, fentanilo, oxicodona (Percocet) y alprazolam (Xanax) en diversos puntos de venta de Cayey y otras localidades.
La organización se identificaba con joyas, tatuajes y calcomanías con las letras LFNM (“La Familia Nunca Muere”), y sus integrantes incluso crearon un sello discográfico para producir música con letras que narraban crímenes reales, además de videos en los que exhibían armas de fuego.
El cabecilla del grupo, Efraín A. Planell-Pérez, operaba desde prisión utilizando teléfonos celulares de contrabando para dar órdenes, coordinar transferencias electrónicas, adquirir drogas y armas, ordenar asesinatos y supervisar los puntos de venta.
Los acusados enfrentan cargos por narcotráfico que podrían conllevar penas de entre 10 años de cárcel y cadena perpetua. Además, todos enfrentan un proceso de decomiso por más de 9 millones de dólares en ganancias ilícitas.
Según la Fiscalía, parte de los fundadores de ‘Los Viraos’ provenían de otra banda narcotraficante con base en Caguas, liderada por Nelson Torres Delgado, alias “El Burro”, capturado en octubre de 2024. Ambas organizaciones mantuvieron una guerra territorial marcada por tiroteos y asesinatos.











Esa ganga ‘Los Viraos’ estaba sonando fuerte en los residenciales.
La DEA y el HSI no relajan, cuando llegan es porque ya tienen todo montado.
En Cayey la cosa se calentó de madrugada con esos allanamientos.