Al menos ocho personas murieron y 142 resultaron heridas este jueves tras una serie de bombardeos israelíes contra la ciudad de Saná, capital de Yemen, según informó el movimiento Ansarolá, conocido como los hutíes.
El grupo calificó la ofensiva como un acto de “brutalidad”, denunciando que los ataques alcanzaron zonas densamente pobladas.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó los bombardeos:
“Acabamos de asestar un golpe contundente a numerosos objetivos terroristas de la organización hutí en Saná”, declaró.
De acuerdo con Katz, los objetivos incluyeron campamentos militares, entre ellos un centro del Estado Mayor hutí, así como almacenes de drones y armamento.
Tel Aviv aseguró que la operación fue una respuesta directa a los recientes ataques de los hutíes contra el sur de Israel, que dejaron 22 personas heridas.
La escalada incrementa las tensiones en la región, en medio del conflicto entre Israel y grupos armados aliados de Irán en Medio Oriente.









