El presidente de Haití, Laurent Saint-Cyr, advirtió este jueves ante la Asamblea General de la ONU que su país “vive en guerra”, arrasado por la violencia de las pandillas y el colapso de sus instituciones.
En un discurso cargado de crudeza, Saint-Cyr describió un escenario desolador: más de un millón de desplazados internos, hospitales saqueados y cerrados, médicos huyendo, y miles de jóvenes atrapados en la desesperanza. “Este es el rostro de Haití hoy: un país en guerra, un Guernica moderno, una tragedia humana a las puertas de Estados Unidos”, exclamó.
El mandatario recordó que la Misión Multinacional de Seguridad (MMAS), aprobada por el Consejo de Seguridad en 2023 y liderada por Kenia, sigue sin alcanzar la fuerza prevista de 2.500 efectivos, lo que limita su capacidad de apoyo a la policía haitiana. Washington propone ampliarla hasta 5.500 hombres como una fuerza dedicada a enfrentar a las pandillas, medida que Saint-Cyr respalda.
“Haití se encuentra en el epicentro de una amenaza regional sin precedentes. Si no logramos detener a las bandas aquí, será imposible contenerlas en el resto de la región”, advirtió, instando a la comunidad internacional a actuar con la misma firmeza que en la lucha contra el terrorismo.
La violencia se intensificó desde 2024, cuando las bandas obligaron a dimitir al entonces primer ministro Ariel Henry, agravando la crisis política, social y humanitaria del país más pobre de América.












Guernica moderno, fuerte comparación esa.
Un millón de desplazao’… eso es un país entero rodando.
Ese hombre habló claro, Haití ta’ vuelto un infierno.