Un tiroteo seguido de un incendio en un templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Grand Blanc dejó al menos una persona muerta y nueve heridas la mañana del domingo. Las autoridades informaron que el atacante, un hombre de 40 años oriundo de Burton, fue abatido en el lugar por la policía.
Según el oficial William Renye, el agresor estrelló su vehículo contra la iglesia, provocó un incendio y abrió fuego contra los asistentes durante los servicios dominicales. Los bomberos controlaron las llamas, que alcanzaron quinta alarma, y se reportó un posible colapso parcial de la estructura.
Las autoridades activaron centros de reunificación para las víctimas y pidieron a la población mantener despejada la zona para facilitar las operaciones de rescate. Mientras tanto, personalidades políticas, incluyendo el presidente Donald Trump, condenaron el ataque y expresaron solidaridad con los afectados.
El tiroteo ocurrió un día después del fallecimiento de Russell M. Nelson, de 101 años, líder de la iglesia mormona, quien presidió la organización desde 2018, impulsando reformas internas, la expansión de templos y la modernización de prácticas y políticas de inclusión.
Las investigaciones continúan abiertas, mientras las autoridades no descartan encontrar más víctimas entre los escombros y buscan determinar los motivos del atacante.













Una iglesia, loco… sitio sagrado.
¿Pero y qué gana un tipo con hacer esa barbaridad?
El mundo ta’ vuelto loco, manito.