República Dominicana.– El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) acaba de publicar los resultados de unas reevaluaciones técnicas que más que aclarar dudas, terminan confirmando lo que ya todos sospechamos: en este país hasta las licitaciones de pantalones y polos escolares se convierten en un campo fértil para el desorden.
Según los datos, de 64 propuestas evaluadas, 50 necesitan “correcciones” y 14 quedaron fuera por no cumplir con los criterios. La pregunta obligada es: ¿cómo rayos llegaron hasta ahí si no cumplían desde el principio? ¿Acaso los filtros son de papel?
El proceso, instruido por la Dirección General de Contrataciones Públicas, no es otra cosa que la enésima demostración de que aquí la burocracia camina con lentes oscuros. Se detectan “observaciones técnicas”, se ordenan “reevaluaciones”, pero al final el patrón es el mismo: licitaciones infladas, oferentes que aparecen por arte de magia y uniformes que a veces no llegan ni a la mitad del camino.
Lo más irónico es que estamos hablando de útiles y ropa para estudiantes, no de satélites ni centrales nucleares. Aun así, los procesos se enredan como si fueran un misterio de Estado. ¿Será que hasta el botón de una camisa escolar carga comisión?
Mientras tanto, se llenan ruedas de prensa con discursos sobre transparencia y eficiencia, pero la realidad es que cada vez que se destapa una licitación de INABIE, salen a relucir costuras flojas.
En definitiva, si los uniformes se cosen con la misma calidad con la que se hacen estas licitaciones, más vale que los padres tengan aguja e hilo a la mano.














Si los uniformes se cosen como se hacen esas licitaciones más vale que los padres tengan aguja e hilo en la casa
Cada licitación del INABIE es un festival de costuras flojas y oferentes fantasmas
La transparencia se queda en los discursos bonitos en rueda de prensa pero en la práctica todo sigue igualito
Aquí hasta un botón de camisa parece que trae su comisión escondida
Lo irónico es que al final los estudiantes son los que pagan la consecuencia porque los uniformes nunca llegan a tiempo
La burocracia se luce con reevaluaciones observaciones técnicas y vueltas innecesarias
Esto es ropa pa muchachos no satélites ni aviones y aún así lo enredan como si fuera cosa de Estado
Parece que los filtros son de papel y que el proceso es más bulto que control real
De 64 propuestas 50 necesitan corrección y 14 ni pasaron el filtro y uno se pregunta cómo rayos entraron desde el principio
eso está más claro que el agua en este país hasta los pantalones y polos escolares se vuelven un lío de corrupción y papeleo