El rapero Sean Combs, conocido mundialmente como Diddy, conocerá mañana en Nueva York la sentencia que definirá su futuro judicial. Aunque en un principio enfrentaba la posibilidad de cadena perpetua por cargos de crimen organizado y tráfico sexual, el jurado lo absolvió de esos delitos en julio, reduciendo de manera significativa la condena potencial.
Ahora, Diddy solo carga con dos cargos por transporte con fines de prostitución, que podrían costarle hasta 20 años de cárcel. Sus abogados, liderados por Marc Agnifilo, pidieron la anulación de esos cargos o un nuevo juicio, pero el juez federal Arun Subramanian rechazó la moción y mantuvo la audiencia de este jueves.
La fiscalía insiste en una sentencia de al menos 11 años, alegando décadas de abusos y la falta de arrepentimiento del rapero. Por su parte, la defensa apuesta a una pena de no más de 14 meses, recordando que Diddy lleva un año tras las rejas en Brooklyn.
El caso ha generado fuertes testimonios, entre ellos el de Cassie Ventura, expareja del artista, quien relató agresiones físicas, sexuales y “freak offs” organizados por él. También se escucharon denuncias de otras mujeres que aseguran haber sido forzadas a participar en estas prácticas bajo consumo de drogas.
Mientras víctimas piden una condena ejemplar, familiares y amigos de Diddy, incluidos sus hijos, su madre y la rapera Yung Miami, han enviado cartas al juez describiéndolo como un hombre generoso y pidiendo clemencia.













