El presidente Donald Trump ha convertido el cierre del Gobierno en una herramienta para imponer despidos y tomar represalias políticas contra opositores. En lugar de las tradicionales suspensiones temporales, la Casa Blanca anunció recortes “inminentes” que podrían dejar secuelas irreversibles en programas clave impulsados por los demócratas.
La Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB) confirmó la paralización de 18.000 millones de dólares en proyectos de infraestructura en Nueva York, incluyendo el metro y el Túnel Hudson, golpeando directamente a los feudos políticos de los principales líderes demócratas.
Trump elogió a su director de presupuesto, Russ Vought, a quien considera capaz de aplicar recortes más agresivos. Vought, uno de los cerebros detrás del Proyecto 2025, ha prometido transformar la administración federal bajo una visión conservadora.
El cierre, que ya alcanza su segundo día, mantiene en vilo a 750.000 trabajadores federales, suspendidos sin paga y con una pérdida diaria estimada en 400 millones de dólares en salarios, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. Además, la parálisis amenaza con ralentizar el crecimiento económico y golpear la demanda privada.
Mientras tanto, la Casa Blanca asegura recursos para pagar a empleados de Defensa y Seguridad Nacional, garantizando las deportaciones masivas, pero deja al resto de agencias en la incertidumbre. La OMB incluso ha intentado revertir fondos destinados a programas sociales, energías limpias y ayuda internacional, pese a denuncias de ilegalidad.
El clima político se endurece. Demócratas como Hakeem Jeffries acusan a Trump de usar la crueldad como estrategia, mientras que los republicanos, con el respaldo del vicepresidente JD Vance, minimizan la urgencia de mantener la cobertura médica. En paralelo, el Congreso sigue paralizado y no hay señales de negociación inmediata













Meterle mano a Nueva York es darle donde más le duele a los demócratas
“Eso no es cierre, eso es chantaje con sello presidencial.
Trump ta usando el shutdown como machete político.