República Dominicana. – La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste) volvió a encender la indignación ciudadana tras informar que la Subestación Despacho salió de operación por el corte criminal de cables de transformadores. El golpe dejó sin servicio a barrios enteros del Gran Santo Domingo, desde Gascue hasta Villa Duarte, mientras la empresa calificaba el hecho como un acto “terrorista”.
Pero la pregunta es simple: ¿quién protege la infraestructura del país? ¿Cómo es posible que cualquiera pueda entrar, cortar cables y dejar en tinieblas a miles de hogares sin que nadie se dé cuenta? La inseguridad ya no solo es en las calles, también se ha metido en el corazón de los servicios básicos.
Los comentarios de la gente son demoledores: “Los verdaderos terroristas son ellos, con apagones abusivos y facturas altísimas”, dicen unos; “cuando se aprieta demasiado la tuerca, el pueblo responde”, advierten otros. Y razón no les falta: en un país que presume de modernidad con metro, teleférico y crecimiento económico “maquillado”, la realidad se apaga cada día más con la falta de agua, luz y seguridad.
Y aquí se conecta otra herida: el robo al Metro de Santo Domingo, un caso que destapó un entramado de irregularidades y que aún deja más preguntas que respuestas. ¿Quién cuida las inversiones millonarias del pueblo? ¿Cómo es posible que ni el transporte ni la energía estén blindados contra el saqueo y la corrupción?
La verdad es que, mientras el Gobierno se ufana de obras “históricas”, lo histórico parece ser el abandono, la impunidad y la incapacidad de garantizar lo más elemental: que la luz prenda, que el agua llegue y que el dinero público no se esfume como cables arrancados en plena madrugada.
Porque al final la conclusión es brutal: si roban el Metro, si roban los cables de la luz, ¿qué nos queda por perder?














Estamos hartos de esta situacion, yo tengo par de gomas.
Esta situacion tiene a uno harto!!!!!!!
Uno pagando su chelito y ellos con su va y viene
Y el mojonaso del presindente cada vez que le preguntan por el asunto responde a todo menos a lo que es.
Este gobierno está lleno de discursos modernos, pero el país sigue funcionando como en los 80: sin luz y sin control.
En vez de buscar culpables, deberían invertir en vigilancia y mantenimiento, no en propaganda.
Si hasta el Metro lo roban, ya uno no sabe qué más pueden dejar perder.
Eso de “acto terrorista” suena bonito, pero el verdadero terror es pagar una factura altísima y seguir a oscuras.
Aquí no hay seguridad ni para los cables de luz, y después quieren hablar de progreso.
Este país no aguanta más apagones ni cuentos
El gobierno tiene que ponerse serio con eso
Si roban cables y piezas del Metro imagínate lo demás
Esto demuestra que la seguridad ta por el suelo
La gente ta harta de pagar tanto y no ver resultados
Edeeste vive echándole la culpa a to el mundo menos a ellos
Esa vaina de “acto terrorista” suena a excusa pa’ tapar ineptitud
Cómo es posible que entren a una subestación como si na
Aquí uno paga la luz carísima y como quiera vive a oscuras
Uff eso sí dio en la vena del pueblo