Cientos de miles de personas tomaron las calles de Italia este viernes como parte de una huelga general en apoyo a la Flotilla Global Sumud, interceptada por Israel mientras intentaba llevar ayuda humanitaria a Gaza. Según la CGIL, más de dos millones de personas participaron en las movilizaciones en todo el país, y se espera que la protesta en Roma de mañana alcance cifras aún mayores.
La huelga afectó sectores públicos y privados, provocando interrupciones en transporte ferroviario, aéreo, metro y autobuses, además de cierres en hospitales y escuelas. En ciudades como Milán, Pisa, Bolonia y Livorno, los manifestantes bloquearon carreteras y puertos, portando banderas palestinas y pancartas con mensajes como “Palestina libre, detengan la máquina de guerra”.
Maurizio Landini, líder de la CGIL, destacó que la movilización busca defender la fraternidad entre los pueblos y rechazar el genocidio y las políticas de rearme. Según observadores, el gobierno de Giorgia Meloni se vio sorprendido por la magnitud de la protesta, ya que aunque anunció apoyo condicionado a un estado palestino, los manifestantes exigieron un respaldo incondicional.
En Roma, se espera que la manifestación del sábado concentre a un millón de personas. Las demandas incluyen la liberación de los italianos restantes de la flotilla, sanciones más estrictas contra Israel y un apoyo firme a la creación de un estado palestino.
Mientras se desarrollaban las protestas, Italia confirmó la liberación de cuatro parlamentarios detenidos entre los 40 miembros de la flotilla. A nivel internacional, las protestas en solidaridad con el convoy se extendieron desde Europa hasta Australia y Sudamérica, involucrando a activistas reconocidos como Greta Thunberg y políticos locales.
Por su parte, Israel defendió la interceptación de los barcos alegando la necesidad de mantener su bloqueo de seguridad marítima, aunque organismos internacionales y grupos de derechos humanos calificaron la acción de ilegal. En Israel, activistas locales también se manifestaron, bloqueando rutas hacia Gaza y exigiendo que se permitiera la entrada de la ayuda humanitaria confiscada.












La huelga paralizó medio país
Dos millones de gente protestando eso no es juego
Italia entera se tiró pa’ la calle por Gaza