El primer ministro de Perú, Eduardo Arana, anunció que el Gobierno de Dina Boluarte acatará la decisión que tome el Congreso sobre los pedidos de destitución presentados en su contra por “incapacidad moral permanente”.
“Nos someteremos al control político que la Constitución y el Congreso mandan”, expresó Arana tras su intervención en el pleno, donde presentó las acciones del Ejecutivo para frenar la ola de criminalidad que afecta al país.
El funcionario señaló su preocupación por la falta de consenso en los argumentos de los legisladores, ya que cada uno de los 53 participantes del debate presentó motivos distintos para pedir la vacancia.
Aunque insistió en que el crimen organizado “no se resuelve con una vacancia”, Arana aclaró que el gabinete no se aferra al poder. “Hemos trabajado bajo el liderazgo de la presidenta Dina Boluarte”, dijo.
Las mociones de destitución ya cuentan con el respaldo necesario para ser votadas, lo que podría provocar un nuevo cambio de gobierno a seis meses de las elecciones generales de 2026. De aprobarse, asumiría de forma interina el presidente del Congreso, convirtiéndose en el séptimo mandatario peruano desde 2016.












Esa gente no dura ni un mandato entero
Cada vez que uno mira las noticias ya quieren tumbar a otro presidente
Eso en Perú es un corre corre sin fin