Más de 800,000 habitantes de la capital ucraniana recuperaron el suministro eléctrico este sábado, luego de que una ola masiva de ataques rusos con drones y misiles golpeara la red energética del país, dejando al menos 20 heridos y extensos apagones.
La empresa energética DTEK, la mayor de Ucrania, informó que las labores de restauración se completaron en gran parte de la ciudad, aunque persisten cortes aislados por los severos daños del viernes.
Las autoridades calificaron la ofensiva como “una de las más concentradas” contra la infraestructura energética desde el inicio de la guerra, en febrero de 2022. Los bombardeos afectaron varias regiones, en lo que Kiev considera parte de la estrategia del Kremlin para debilitar al país antes del invierno.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que los ataques estaban dirigidos a instalaciones que abastecen al ejército ucraniano, sin ofrecer detalles. Se confirmó el uso de misiles hipersónicos Kinzhal y drones de ataque, parte del arsenal de precisión ruso.
En su mensaje nocturno, el presidente Volodymyr Zelenskyy acusó a Moscú de “aprovechar que el mundo mira hacia Oriente Medio”, e instó a reforzar la defensa aérea y usar los activos rusos congelados para reconstruir el sistema energético.
La propuesta de Zelensky coincide con un anuncio conjunto de los líderes de Reino Unido, Francia y Alemania, quienes manifestaron su disposición de emplear fondos soberanos rusos bloqueados para financiar la defensa ucraniana.
Desde 2022, la Unión Europea ha destinado más de 174 mil millones de euros en apoyo financiero y militar, pero Kiev estima que necesitará 130 mil millones adicionales entre 2026 y 2027. Los activos rusos congelados —principalmente en Bélgica— podrían ser clave para cubrir ese déficit.
La Fuerza Aérea ucraniana informó que derribó 54 de los 78 drones rusos lanzados durante la noche. Por su parte, Moscú aseguró haber neutralizado 42 drones ucranianos sobre su territorio.
La red eléctrica de Ucrania se enfrenta ahora a un invierno decisivo, en medio de la amenaza de nuevos bombardeos y la urgencia de mantener el apoyo de sus aliados occidentales.












Imagínate uno sin energía con ese frío allá.
Por lo menos ya tienen luz otra vez
Esa guerra no da tregua, pobre gente.