En la República Dominicana la inflación parece tener vida propia: crece, se multiplica y no pide permiso. Los precios suben, los sueldos se quedan quietos y el Gobierno, como siempre, sonríe para la foto hablando de “estabilidad económica”. Pero no todos están dispuestos a seguirle el coro.
El ingeniero Paino Abreu Collado, titular de la Secretaría de Medio Ambiente de la Fuerza del Pueblo, decidió recordarles una verdad incómoda: “Cuando fui administrador del Banco Agrícola hice aprobar en el Directorio una resolución de indexación salarial que incrementaba el sueldo de los empleados en el mismo porcentaje de inflación reconocido por el Banco Central. Omar Fernández tiene razón en lo que pide.”
Y sí, razón tiene —porque mientras el Gobierno se llena la boca hablando de crecimiento y récords de inversión, mantiene congelado el salario exento de impuestos en RD$34,685 desde hace seis años. Una cifra que ya no da ni para la mitad de la canasta básica, pero que al parecer el Ministerio de Hacienda considera suficiente para vivir “dignamente”.
Lo irónico es que en un país donde todo sube menos los sueldos, se necesita casi valentía para decir lo obvio: que el dinero ya no alcanza. Y cuando alguien, como Omar Fernández, pide liberar de impuestos los salarios hasta 52 mil pesos, lo tildan de populista. Populista por pedir que se cumpla la ley, imagínese.
Paino Abreu, lanza su comentario como una bofetada técnica al discurso oficial. Porque si el Banco Agrícola pudo indexar los salarios según la inflación, ¿por qué el Gobierno central no puede hacerlo? ¿O será que la inflación solo aplica para justificar los aumentos del presupuesto, pero no para defender el bolsillo del trabajador?
En el fondo, la declaración de Paíno deja en evidencia algo más profundo: el divorcio entre la economía del pueblo y la del poder.
Mientras tanto, los sueldos siguen congelados, los precios siguen bailando al ritmo del dólar y el Gobierno sigue diciendo que todo está “controlado”. Claro, controlado para los que no viven de un salario.














Ojalá el Gobierno escuche porque el pueblo ya no aguanta más
Eso no es estabilidad es sobrevivencia disfrazada
Qué bueno que alguien se atreve a hablar claro sobre los sueldos
Es cierto la inflación está acabando con todo
El Gobierno solo ve números bonitos no la realidad del colmado
Tienen que ajustar los salarios nadie vive con 34 mil pesos ya
Esa canasta básica da ganas de llorar con esos sueldos
Bien por Omar y Paíno que están diciendo la verdad sin miedo
El Gobierno dice que todo está bien pero en la calle no se siente
Paíno habló con base eso es lo que está viviendo el pueblo