El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que no está considerando lanzar ataques contra Venezuela, en medio de la creciente tensión diplomática entre Washington y Caracas, marcada por acusaciones cruzadas y amenazas indirectas sobre supuestas operaciones militares.
“No”, respondió el mandatario cuando una periodista, a bordo del avión presidencial, le preguntó si estaba considerando ejecutar ataques dentro del territorio venezolano. Ante la insistencia de si había tomado una decisión al respecto, Trump reiteró: “No, no es cierto”.
Sus declaraciones llegan luego de que el Miami Herald publicara un reporte citando fuentes que aseguraban que la administración estadounidense había decidido atacar “en cualquier momento” varios objetivos militares en Venezuela, en el marco de una escalada que comenzó con el despliegue de fuerzas estadounidenses en el Caribe en agosto pasado. El Wall Street Journal también se hizo eco de esos supuestos planes de Washington.
Cabe recordar que, a mediados de octubre, Trump sugirió la posibilidad de operaciones terrestres contra Venezuela, afirmando que el país suramericano estaba “en la mira”. “No quiero decirlo exactamente, pero definitivamente tenemos en la mira la parte terrestre ahora mismo. Lo hemos detenido por mar, ahora lo detendremos por tierra”, declaró entonces, refiriéndose a la supuesta lucha contra el narcotráfico.
Desde Caracas, el presidente Nicolás Maduro ha sostenido que su país es víctima de una “guerra multiforme” orquestada desde Estados Unidos, con el objetivo de imponer un cambio de régimen y apoderarse de los recursos naturales de Venezuela.
“El Estado venezolano está siendo objeto de una agresión armada para imponer un gobierno títere, con el fin de robarle el petróleo, el gas, el oro y todos los recursos naturales”, afirmó Maduro, quien además acusó a Washington de inventar “una nueva guerra eterna”.
El mandatario aseguró que el 94 % del pueblo venezolano rechaza cualquier amenaza militar de Estados Unidos y condenó a los sectores que, desde la oposición, han respaldado la posibilidad de una intervención extranjera.
La semana pasada, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), junto a la Milicia y los cuerpos policiales, realizaron ejercicios militares en las zonas costeras del país, como medida preventiva ante posibles ataques externos.
Por su parte, el canciller Yván Gil calificó como una “nueva y equivocada maniobra” las declaraciones y filtraciones procedentes de Washington, que a su juicio constituyen una amenaza directa del uso de la fuerza.
“El Gobierno de EE.UU. ha dado un paso más en su política hostil contra Caracas, y lo más grave no son las consecuencias que podría tener para la revolución bolivariana, sino los impactos terribles que provocaría una escalada militar en América Latina y el Caribe”, advirtió el jefe de la diplomacia venezolana.
En esa misma línea, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, aseguró que los principales beneficiados del narcotráfico “no están en América Latina, sino en Estados Unidos y Europa”, cuestionando la narrativa de Washington sobre la lucha antidrogas.
Asimismo, el Gobierno venezolano expresó su agradecimiento a Moscú por su “inquebrantable apoyo en la defensa de la soberanía venezolana”, en medio de lo que Caracas considera una nueva ofensiva política y mediática contra el país.













Venezuela no está pa’ más sustos, dejen esa gente tranquila.
Ese tipo siempre dice una cosa hoy y otra mañana.
Mejor así, porque un ataque allá sería un lío mundial.