El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció este viernes que las recientes acciones de Estados Unidos contra su país tienen como objetivo “cambiar el régimen” y apoderarse de la riqueza petrolera venezolana, en medio de una nueva escalada de tensiones diplomáticas y militares entre ambos gobiernos.
“La verdad es que Venezuela es inocente, y todo lo que se está haciendo contra nuestro país es para justificar una guerra, un cambio de régimen y robarnos la inmensa riqueza petrolera, que es la principal reserva de petróleo y la cuarta de gas del mundo”, expresó Maduro durante un acto público en Caracas.
El mandatario aseguró que Washington “inventa una nueva guerra eterna” bajo el falso pretexto de combatir el narcotráfico, y acusó al gobierno estadounidense de orquestar “una agresión armada” con el fin de imponer un “gobierno títere”.
Según Maduro, el 94 % del pueblo venezolano rechaza cualquier amenaza militar y las llamadas a una intervención extranjera. En ese contexto, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), junto a la Milicia y los cuerpos policiales, inició ejercicios militares en las costas del país para “aceitar la maquinaria defensiva” ante posibles agresiones externas.
Las declaraciones del líder venezolano surgen tras reportes de medios estadounidenses que aseguran que Washington ha incrementado su despliegue militar en el Caribe, incluyendo buques de guerra, aviones de combate y tropas especiales, con el argumento de “luchar contra el narcotráfico”.
En agosto, el Miami Herald y el Wall Street Journal informaron sobre presuntos planes del Pentágono para atacar “en cualquier momento” objetivos en territorio venezolano, aunque el presidente Donald Trump negó que se estén considerando acciones militares inmediatas.
Paralelamente, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, duplicó la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro, a quien Washington acusa —sin presentar pruebas— de liderar un supuesto cartel de narcotráfico. Diversos organismos internacionales, entre ellos Naciones Unidas y la DEA, descartan la existencia de cultivos o laboratorios de drogas en Venezuela.
El Informe Mundial sobre Drogas 2025 de la ONU señala que el 87 % de los narcóticos que llegan a EE.UU. lo hacen por el Pacífico, principalmente desde Colombia y Ecuador, mientras que solo un 8 % utiliza la ruta del Caribe.
Asimismo, el National Drug Threat Assessment de la DEA no menciona a Venezuela como país productor, procesador o distribuidor de sustancias ilícitas. “Que Venezuela envía ese veneno para allá es mentira. No hay una hectárea de hoja de coca en Venezuela, no hay laboratorios, y cuando los encontramos, los volamos”, afirmó Maduro.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenó los bombardeos de EE.UU. sobre pequeñas embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, que dejaron más de 60 personas muertas, calificándolos como posibles “ejecuciones extrajudiciales”. Los ataques también fueron criticados por los gobiernos de Colombia, México y Brasil, que advirtieron sobre violaciones al derecho internacional. Caracas, por su parte, reiteró que las acciones estadounidenses constituyen una agresión militar encubierta, y acusó a Washington de “fabricar amenazas” para justificar una intervención.













Cada vez que hay lío, él saca el tema del imperio.
Eso suena a película repetida, pero con más tensión ahora.
Maduro siempre dice que EE.UU. quiere su petróleo.