Un avión de carga McDonnell Douglas MD-11 perteneciente a la aerolínea UPS se estrelló la tarde del martes, poco después de despegar del Aeropuerto Internacional Muhammad Ali, en Louisville, Kentucky, dejando al menos tres muertos y once heridos, según confirmó el gobernador Andy Beshear.
La aeronave, con matrícula N259UP, tenía como destino Honolulu, Hawái. Imágenes difundidas en redes sociales muestran el momento en que el avión vuela a baja altura envuelto en llamas, segundos antes de impactar y explotar, desatando una enorme columna de fuego visible desde varios puntos de la ciudad.
La Policía Metropolitana de Louisville (LMPD) informó que varias agencias de emergencia acudieron al lugar del siniestro, mientras que los bomberos mantienen labores para controlar los incendios provocados por la explosión.
El accidente obligó a declarar una zona de confinamiento de 8 kilómetros alrededor del aeropuerto, ya que en el área afectada se encuentran varios negocios, incluyendo una planta de reciclaje de petróleo, lo que incrementa el riesgo de nuevas explosiones.
La aerolínea UPS confirmó que a bordo viajaban tres tripulantes, aunque no se ha informado oficialmente si se encuentran entre las víctimas fatales.
El Aeropuerto Internacional Muhammad Ali fue cerrado de inmediato, y todos los vuelos fueron suspendidos temporalmente.
La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) iniciaron una investigación conjunta para determinar las causas del siniestro.
El gobernador Beshear, quien calificó la situación como “grave”, informó a través de su cuenta de X que se dirigía a Louisville para monitorear personalmente las operaciones de emergencia.
El McDonnell Douglas MD-11 es un modelo trimotor fabricado originalmente para transporte de pasajeros, aunque muchas de estas aeronaves fueron reconvertidas a cargueros debido a su alto consumo de combustible. De acuerdo con el sitio especializado Flightradar24, el avión accidentado contaba con 34 años de servicio y había sido incorporado a la flota de UPS en 2006.
El siniestro ocurre en medio del cierre parcial del Gobierno de Estados Unidos, que este martes cumple 35 días sin acuerdo en el Congreso entre republicanos y demócratas.
La Casa Blanca, a través de su portavoz Karoline Leavitt, advirtió que la falta de pago a controladores aéreos podría afectar la seguridad del tráfico aéreo, una situación que —según dijo— se agrava por el estancamiento político en Washington.
La tragedia de Louisville no solo deja luto, sino que reabre el debate sobre la seguridad aérea en un país paralizado por un conflicto político que amenaza incluso los cielos.











UPS siempre ha tenido buena reputación ojalá investiguen bien qué fue lo que falló
Increíble cómo un vuelo puede pasar de rutina a desastre en segundos
Dios mío qué tragedia pobre gente que perdió la vida en ese accidente