La expresidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, salió este jueves de la prisión de Miraflores, en La Paz, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anulara la sentencia de 10 años de cárcel que pesaba en su contra por el caso denominado “Golpe de Estado II”.
Áñez, detenida desde marzo de 2021 tras su captura en la ciudad de Trinidad, recuperó la libertad acompañada por sus hijos y abogados. A su salida, fue recibida por simpatizantes que celebraron la decisión judicial.
“Jamás voy a arrepentirme de haber servido a mi patria cuando mi patria lo necesitó”, declaró la exmandataria, quien aseguró sentirse “muy tranquila” y con “la frente en alto”.
Según su hija, Carolina Ribera, Áñez permanecerá algunos días en La Paz para asistir a la ceremonia de posesión del presidente electo, Rodrigo Paz, prevista para el 8 de noviembre, antes de regresar a su ciudad natal, Trinidad.
El TSJ anuló la condena de 2022 tras acoger una revisión extraordinaria presentada por la defensa, que alegó irregularidades en el proceso. En ese fallo, Áñez había sido hallada culpable de los delitos de resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes, así como incumplimiento de deberes, por su autoproclamación como presidenta en noviembre de 2019 tras la salida de Evo Morales.
Previo a su liberación, la exmandataria expresó su agradecimiento al tribunal y a quienes la acompañaron durante el proceso.
“Agradezco al Tribunal Supremo de Justicia por haber escuchado mi verdad (…). Siento profunda emoción de abrazar mi libertad con mis hijos, mi familia, mis abogados y quienes no me abandonaron nunca”, manifestó.
También dedicó palabras de fe: “Gratitud eterna a Dios, que me acompañó en esta injusticia terrible que finalmente acabó”, dijo.
Con la decisión del TSJ, Áñez queda libre mientras se redefine el futuro judicial de las causas abiertas en su contra.











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