En la República Dominicana hay milagros administrativos que solo el Gobierno entiende. Uno de ellos: eliminar la CDEEE… pero mantener la misma nómina. Sí, leyó bien. La institución desapareció, pero el gasto sigue vivo, saludable y hasta con mejor apetito.
El Ministerio de Energía y Minas, ahora encargado del sector eléctrico tras la “gran reforma” que prometía ahorro y eficiencia, acaba de publicar su nómina de septiembre. ¿El resultado? Más de RD$45 millones mensuales en salarios. Justo lo que costaba la CDEEE. Literalmente lo mismo. Parece que lo único que desapareció fue el logo.
Entre empleados fijos y contratados, Energía y Minas gasta casi lo mismo que la institución que juraron racionalizar. Y para completar el cuadro, la parte “eventual” —esa categoría mágica donde cabe desde asesores fantasmas hasta técnicos que nunca aparecen— se come casi RD$25 millones. Nada mal para una administración que prometió austeridad.
Pero lo mejor está en los detalles finos: una nómina eventual para el proyecto de “tierras raras”, con apenas 11 empleados, cuesta RD$1.1 millones. Y entre ellos, un director de Recursos Humanos que cobra más de RD$100,000. Porque obviamente, para un equipo de 11 personas uno necesita un director de Recursos Humanos… ¿cómo podrían sobrevivir sin él?
Todo esto sucede bajo la sombra del ministro Joel Santos, quien parece haber tomado el mando de un Ministerio sin control interno, sin recorte real y con más parchos que una guagua pública. La historia oficial decía que la desaparición de la CDEEE iba a traer eficiencia y ahorro. La historia real dice que el gasto nunca se fue, solo se mudó de oficina.
Mientras el Gobierno repite discursos sobre disciplina fiscal y racionalización del gasto, Energía y Minas demuestra lo contrario: menos estructura, misma nómina, más contratados, más gastos. Una ecuación perfecta para el desorden administrativo con sello institucional.
La pregunta es:
¿Para qué eliminaron la CDEEE si Energía y Minas sigue costando lo mismo?
Parece que la luz no es lo único que está cara; también lo están las nóminas fantasmas, los contratos eventuales y los “ahorros” que nunca llegaron.
Porque si esta es la idea de racionalizar… imagínese la de gastar.













Eso es eficiencia al estilo dominicano: todo igual, pero más caro.
Energía y Minas, pero sin luz ni ahorro
A la nómina no la reformaron, la reciclaron.
Cuando el gobierno dice “ahorro”, agárrate del bolsillo
CDEEE 2.0: mismos sueldos, menos vergüenza.
Ese cambio fue como pintar la casa sin cambiar los muebles
Dicen que es “nueva estructura”, pero suena a lo mismo con otro uniforme.
Reforma de nombre, gasto igualito.
El logo se fue, pero los cheques quedaron
Quitaron la CDEEE pero no el cobro, eso sí es magia tropical