Sudán enfrenta el riesgo de una “catástrofe inminente” en Darfur Norte tras el aumento del desplazamiento forzoso provocado por la caída de Al Fasher en manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). La advertencia fue hecha este martes por Amy Pope, directora general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al iniciar una visita de cinco días al país.
Pope señaló que la extrema inseguridad y las graves violaciones de derechos humanos —incluyendo asesinatos masivos y violencia étnica y sexual— han provocado un aumento dramático del desplazamiento y han profundizado la crisis humanitaria en Al Fasher y sus alrededores.
18 meses de asedio
La directora de la OIM recordó que la situación actual es consecuencia directa de casi año y medio de asedio, durante el cual miles de familias quedaron sin alimentos, agua potable ni atención médica. La inseguridad y la falta de suministros también están obstaculizando el acceso de los organismos humanitarios.
Pope advirtió que, sin garantías de acceso seguro y una financiación urgente, la respuesta humanitaria podría colapsar “justo cuando las comunidades más lo necesitan”.
La OIM informó el lunes que cerca de 90,000 personas han huido de Al Fasher desde que los paramilitares tomaron la ciudad el 26 de octubre. El 79 % de los desplazados permanece en los alrededores, especialmente en aldeas rurales al oeste y al norte.
Unas 6,300 personas (7 %) se desplazaron hacia Tawila, a 70 kilómetros de Al Fasher, una localidad que ya alojaba a más de 650,000 desplazados antes de esta nueva ola de violencia.
Violencia extendida por todo el país
La ciudad de Al Fasher está ahora bajo control del Movimiento de Liberación de Sudán–Darfur Norte, un grupo rebelde que no forma parte de la guerra entre el Ejército sudanés y las FAR.
El desplazamiento masivo también se está registrando en otras zonas del país. Entre el 26 de octubre y el 9 de noviembre, unas 38,990 personas huyeron de los combates en Kordofán del Norte, donde muchas familias recorren largas distancias a pie o en carros tirados por burros, sin refugio ni comida y bajo riesgo constante de ataques.
Desde el inicio de la guerra, el 15 de abril de 2023, más de 13 millones de personas han sido desplazadas y decenas de miles han muerto, mientras que más de la mitad de la población sufre inseguridad alimentaria severa, según Naciones Unidas.











La comunidad internacional solo manda comunicados pero na de acción mientras la gente muere
Cada vez que uno oye de Darfur es lo mismo muerte hambre y gente desplazá eso no se acaba nunca
Esa situación en Sudán ta terrible hermano eso parece un infierno en la tierra con tanta guerra y gente huyendo