El portaviones USS Gerald Ford, el más grande del mundo, entró este martes en la zona de responsabilidad del Comando Sur de Estados Unidos, incorporándose formalmente al operativo militar que Washington desarrolla contra el tráfico de drogas en Latinoamérica. Su llegada ocurre casi tres semanas después de que el Pentágono ordenara su despliegue, una decisión que ha generado preocupación en Venezuela, que interpreta el movimiento como una maniobra de presión para acelerar la salida del presidente Nicolás Maduro.
En un comunicado, el Comando Sur señaló que la presencia del Gerald Ford fortalecerá la capacidad estadounidense para detectar, vigilar y desarticular redes de narcotráfico en el Caribe y América Latina. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, aseguró que el buque ampliará la capacidad operativa frente a actividades ilícitas que “ponen en riesgo la seguridad estadounidense y del hemisferio”.
La Casa Blanca informó que desde septiembre Estados Unidos ha ejecutado una veintena de operaciones en el Caribe y el Pacífico, que han dejado 76 presuntos narcotraficantes muertos, aunque aún no se han presentado pruebas de que las embarcaciones atacadas representaran una amenaza real o estuvieran vinculadas al narcotráfico.
Mientras tanto, el gobierno venezolano insiste en que el despliegue naval constituye un acto de presión política y una amenaza para la estabilidad regional.















Cuando Estados Unidos mueve un barco de esos no es pa turismo eso es pa dejar claro quién manda
Dicen que es pa combatir drogas pero todo el mundo sabe que eso también es presión política pa Maduro
Ay mi madre mandaron el portaaviones más grande del mundo pa esta zona eso suena a mensaje claro y directo