El ejército colombiano ejecutó la operación más letal del gobierno de Gustavo Petro, dejando 19 guerrilleros muertos pertenecientes a las disidencias de las FARC comandadas por alias Iván Mordisco, el líder rebelde más buscado del país.
El presidente Petro confirmó en su cuenta de X que ordenó “el bombardeo y la disolución militar” de esa estructura, luego de múltiples intentos fallidos de alcanzar un acuerdo de paz.
El comandante de las Fuerzas Militares, almirante Francisco Cubides, detalló que el ataque aéreo se realizó en la madrugada del 10 de noviembre, en plena zona amazónica, y que además de los 19 fallecidos se logró capturar a una persona, rescatar a tres menores de edad e incautar armas y material de guerra.
Según Cubides, la ofensiva se lanzó ante un “ataque inminente” contra las tropas que operaban en tierra.
El golpe representa un punto de inflexión para el gobierno de Petro, presionado por Estados Unidos tras sanciones financieras y la pérdida del estatus de “aliado estratégico” en la lucha antidrogas impuesta por el presidente Donald Trump.
Analistas coinciden en que la acción militar busca reforzar la imagen de autoridad de Petro, cuestionado por la oposición por su política de diálogo con los grupos armados, especialmente después de que Mordisco rompiera las negociaciones de paz en 2024.
El Estado Mayor Central, al mando del abatido líder, se formó con guerrilleros que se apartaron del acuerdo de paz de 2016 y controlan amplios territorios donde operan redes del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.












Nadie esperaba que la operación fuera tan letal y efectiva
Mira tú que el gobierno de Petro no se quedó de brazos cruzados
Esto sí que fue un golpe fuerte a las disidencias de las FARC