Estados Unidos aprobó la venta a Taiwán de cazas y piezas de repuesto para aviones por un valor de 330 millones de dólares, informó esta semana el Pentágono.
Según el comunicado oficial, “el acuerdo propuesto mejorará la capacidad del destinatario para enfrentar amenazas actuales y futuras, al mantener la preparación operativa de su flota de F-16 y C-130”.
Esta operación representa la primera venta de armas a Taipéi desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump.
Tras el anuncio, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, afirmó que la decisión “viola gravemente el principio de una sola China” y “vulnera la soberanía y los intereses de seguridad de China”.
Agregó que la medida contraviene el derecho internacional y reiteró que “China lamenta y rechaza esto”.
Lin subrayó que la cuestión de Taiwán es “el núcleo de los intereses fundamentales de China” y constituye “la primera línea roja que no puede cruzarse en las relaciones entre China y Estados Unidos”.
El trasfondo del conflicto
• Taiwán se autogobierna desde 1949, aunque Pekín la considera una provincia irrenunciable.
• La mayoría de los países —incluida Rusia— reconocen la isla como parte integral de la República Popular China.
• Pekín insiste en que Taiwán “nunca ha sido un país ni jamás lo será”, reafirmando que es una parte inalienable de su territorio.










“330 millones en aviones… los tigueres no tan jugando.”
“Taiwán vive comprando fuego, pero necesita defenderse.”
“Eso es EE.UU. mandando mensaje a China sin hablar mucho.”