El portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande y avanzado de la Marina estadounidense, ingresó este domingo al mar Caribe en medio del aumento de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela. El jefe del Comando Sur, almirante Alvin Holsey, confirmó que el despliegue busca enfrentar “amenazas transnacionales” que comprometen la estabilidad regional.
Holsey explicó que el ingreso de este gigantesco navío forma parte de las órdenes directas del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y responde a la estrategia del presidente Donald Trump de reforzar la lucha contra organizaciones criminales y redes de narcotráfico que operan en el hemisferio occidental.
El USS Gerald R. Ford se integra a la operación militar Southern Spear, acompañando al buque anfibio USS Iwo Jima y a la Unidad Expedicionaria 22. Este movimiento coincide con la presión diplomática y militar que Washington mantiene sobre Venezuela y con el aumento de ejercicios militares en el Caribe.
Considerado “la plataforma de combate más versátil y letal del mundo”, el Ford tiene capacidad para 4,500 tripulantes, 70 aeronaves, reactores nucleares de última generación y un sistema electromagnético de lanzamiento de aviones. Su ingreso a la región ocurre mientras Estados Unidos intensifica sus patrullajes: en las últimas semanas, fuerzas estadounidenses han destruido más de una decena de embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.
El movimiento militar también involucra a países aliados. Trinidad y Tobago confirmó que la Marina estadounidense arribaría este domingo para continuar ejercicios conjuntos, días después de recibir al destructor USS Gravely, hecho que elevó las fricciones con Venezuela.














“Ese movimiento mete tensión directa con Venezuela, aunque lo pinten de ‘seguridad regional’
Estados Unidos mandó su portaaviones más duro, y eso no es de relajo
Ay mi madre… el Ford entrando al Caribe ya es otro nivel de presión