Las autoridades sanitarias de Gaza reportaron este jueves la muerte de cinco personas tras nuevos ataques aéreos de Israel, hechos que Catar advirtió podrían poner en riesgo la tregua vigente entre Israel y Hamás desde octubre.
Los bombardeos ocurren luego de que el miércoles se viviera una de las jornadas más violentas desde el inicio del alto el fuego impulsado por Estados Unidos. Hamás calificó la ofensiva como una “escalada peligrosa” y solicitó a Washington ejercer presión para que Israel respete el acuerdo.
Catar, uno de los garantes de la tregua, condenó los ataques y afirmó que estas acciones amenazan la continuidad del pacto. Las autoridades locales informaron que las ofensivas del miércoles dejaron 32 muertos, cifras confirmadas por centros médicos en Gaza.
La población volvió a vivir escenas de miedo e incertidumbre. Residentes relataron que los bombardeos nocturnos provocaron pánico entre familias y niños, que temen el retorno de la guerra pese al cese reciente.
Los ataques en Gaza siguieron a bombardeos israelíes en el sur de Líbano, región donde también existe un acuerdo de tregua con Hezbolá. Tel Aviv acusa al grupo libanés de rearmarse y de violar el alto el fuego, mientras autoridades libanesas señalan que es Israel quien ha incumplido.
Según la Defensa Civil de Gaza, cinco personas murieron en ataques cerca de Jan Yunis, área aún bajo control israelí. El hospital Naser confirmó que las víctimas pertenecían a una misma familia, incluida una niña de un año. Otra muerte fue reportada tras un ataque con drones en la misma zona.
El ejército israelí afirmó que sus ofensivas se dirigieron contra “infraestructuras terroristas de Hamás”, mientras que Washington confirmó haber sido notificado antes de las acciones.
La guerra se originó el 7 de octubre de 2023 con el ataque de Hamás en el sur de Israel, que dejó 1,221 personas muertas. La respuesta israelí ha provocado más de 69,500 fallecidos en Gaza, según cifras del Ministerio de Salud local, consideradas confiables por la ONU.










