República Dominicana. – La directora de la DIGEIG, Milagros Ortiz Bosch, salió el jueves a defender al Gobierno asegurando que los casos que involucran a miembros del PRM en narcotráfico “no afectan al partido” porque —según dijo— no se encubren y se dejan en manos de la justicia.
Pero mientras ella habla de ética, transparencia y de “luchar contra la corrupción”, en el Gobierno siguen explotando casos de narcotráfico uno detrás del otro, como si estuviéramos viendo una serie por capítulos… cada semana.
Ortiz Bosch admitió que combatir la cultura de impunidad “es complejo”. Claro que lo es.
Más complejo aun cuando, cada vez que se destapa un caso, hay funcionarios, exregidores, asesores y contratados del Estado involucrados hasta el cuello en redes criminales.
Pero aparentemente, nada de eso “afecta” al partido oficialista.
Y justo hoy, mientras la funcionaria hablaba de integridad y pulcritud, el país despertó con otro operativo gigante:
más de 350 miembros del Ministerio Público y la DNCD arrestaron a 15 integrantes de una red de lavado de activos del narcotráfico, muchos de ellos con acceso privilegiado al Puerto Multimodal Caucedo… acceso que, ojo, no lo tiene cualquiera.
¿Los nombres?
José Augusto Rodríguez Sánchez (El Rubio), Melvin Manuel Fis Taveras, Wilmer Evangelista Rumaldo, Ángel David Féliz Cuevas, el exregidor del PRM en Boca Chica Francisco Alberto Paulino Castro (Francis o El Compadre), Edwin Alberto Mejía Guerrero, Fernando Javier Castro Ramos, Wilson Tomás Altagracia de la Cruz, Leandro Manuel Arias Santana (Berni), Cleudi Zapata, Manuel Almancio Moreno de los Santos, Fernando de Jesús Ventura Segura, Jonathan Ditren (El Brujo), Mauricio Josué Castillo y José Alberto López Alcántara (Bururun).
Una red completa.
Un funcionario municipal.
Empleados con acceso a áreas sensibles.
Narcotráfico.
Lavado.
Y otro escándalo más para la lista.
Entonces, ¿de verdad no afecta al Gobierno?
¿De verdad “están luchando” contra la corrupción cuando cada mes cae un nuevo caso?
¿O será que el discurso va por un lado y la realidad por otro?
















Mientras tanto la oposición aprovecha cada escándalo porque la situación les cae como anillo al dedo
Los seguidores del PRM defienden que nunca antes se había procesado tanta gente del mismo partido
El gobierno intenta mostrarse firme pero la percepción en la calle es que el narcotráfico está muy pegado del poder
Los casos repetidos hacen pensar que hay problemas más profundos en la estructura política
El discurso de transparencia suena bonito pero el ciudadano quiere ver resultados reales y contundentes
Otros opinan que el gobierno solo actúa cuando el escándalo se hace público
Hay quienes dicen que es positivo que no se esté encubriendo a nadie y que caiga quien tenga que caer
Pero la gente siente que cada semana explota un caso nuevo y eso desgasta la confianza
Es verdad que dejar los casos en manos de la justicia es lo correcto porque así debe funcionar un Estado de derecho
Milagros Ortiz Bosch dice que los casos de narcotráfico no afectan al PRM y eso suena a defensa institucional