El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, busca afianzar el respaldo interno y reforzar el apoyo de sus aliados europeos mientras enfrenta una creciente presión de Washington para aceptar un acuerdo de paz con Rusia que Kiev considera desfavorable.
La situación del mandatario se ha complicado aún más tras un escándalo de corrupción que golpeó a varios ministros y derivó en críticas directas a su gestión. A esto se suma la declaración del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que Zelenski “no tiene cartas” en el campo de batalla, aumentando la presión sobre Ucrania para aceptar los términos de su plan de paz.
Aunque sectores de la población ucraniana se muestran cansados tras cuatro años de guerra y ven una “mala paz” como una opción, muchos advierten que aceptar las condiciones actuales significaría una rendición y dejaría al país vulnerable ante futuras agresiones rusas.
Zelenski ha insistido en la necesidad de mantener la unidad nacional mientras su equipo negociador viaja a Ginebra para intentar suavizar los términos de la propuesta estadounidense, que incluye concesiones como la cesión del Donbás, la congelación del frente en Zaporiyia y Jersón, y el reconocimiento de Crimea como territorio controlado por Rusia.
Voceros y veteranos ucranianos han rechazado estos puntos, defendiendo que Ucrania debería resistir antes que entregar territorio sin pelear. “Mejor un invierno duro que perder la soberanía”, escribió el exsoldado y expreso de guerra Max Kolesnikov.
A pesar del limitado apoyo militar actual de Estados Unidos, la inteligencia proporcionada por Washington sigue siendo clave para las operaciones ucranianas, lo que podría darle a Rusia motivos para creer que Ucrania estará en una posición más débil si rechaza el plan.
Ante este panorama, Zelenski ha vuelto a apoyarse en Europa, Canadá y Japón, cuyos gobiernos coincidieron el sábado en que el plan propuesto necesita modificaciones. No obstante, persiste la frustración en Kiev ante la lenta toma de decisiones en la Unión Europea, que aún no ha logrado aprobar un préstamo financiado con activos rusos congelados, pese al temor de quedar sola frente a Moscú si Washington reduce su apoyo y Ucrania termina cediendo terreno.












Europa todavía lo está apoyando pero cada día se siente más el cansancio
Washington lo está empujando fuerte pa que firme algo que no le conviene
Zelenski está tratando de aguantar la presión como puede