El Seguro Nacional de Salud (Señase) volvió a demostrar que en la República Dominicana la burocracia no se mueve… se reinventa. Después de un breve respiro en el que muchos afiliados pensaron que por fin podrían recibir sus medicamentos sin cruzar un vía crucis, la institución decidió regresar a su modalidad favorita: hacer sufrir a la gente.
Ahora, todo usuario debe presentarse en una farmacia y esperar, sentado, de pie o resignado, hasta cuatro horas a que un agente “confirme su identidad” mediante una llamada telefónica. Porque, claro, presentar la cédula, el carnet y la receta no es suficiente. Falta la parte mística: la llamada que certifica que usted es usted… según una voz anónima al otro lado del teléfono.
Mientras tanto, Senasa envía por WhatsApp un mensaje lleno de optimismo institucional: que están “actualizando la plataforma” para mejorar el servicio. Curioso que la innovación siempre comience por complicarle la vida a los usuarios.
Más raro aún que algunos centros sí tengan servicio a domicilio y otros no. Tecnología selectiva, al parecer.
Entre indignación y cansancio, los afiliados cuentan historias que parecen de ficción: gente que cotizó, pero nunca apareció en el sistema, pagos fantasmas, procesos que duran minutos convertidos en horas. Y la eterna pregunta: ¿quién supervisa al que se supone debe garantizar el servicio?
Mientras el Gobierno habla de “eficiencia” y “sanear instituciones”, Senasa parece decidido a convertirse en un experimento sociológico: cuánto aguanta el dominicano antes de perder la paciencia.
Por ahora, la respuesta es la misma de siempre: aguantar, esperar la llamada… y volver mañana, a ver si esta vez el sistema no amaneció “en actualización”.
















Si esperan que la gente no se queje se van a quedar esperando igual que en la fila
Senasa parece una prueba de paciencia pero sin premio
Cada vez que dicen actualización uno sabe que viene desgracia
Tú llegas a la farmacia sano y te vas con la presión alta
En vez de curarte te enferman más
Dicen que están modernizando pero lo único moderno es el lío
La gente con la receta en la mano y el sistema de Senasa cogiendo un sueñito
Esa bendita llamada dura más que un turno en Migración
Uno va por medicina y sale con estrés nivel Dios
Eso de Senasa es pa que uno se arrepienta de enfermarse