El Gobierno dominicano encendió el país al autorizar que Estados Unidos use, de manera “temporal”, la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Las Américas para apoyar la operación militar “Lanza del Sur”.
Luis Abinader lo presentó como un paso para “reforzar la seguridad” y combatir el narcotráfico. Pero en la calle y en las redes— la reacción fue otra: decepción, molestia y sospecha.
Muchos dominicanos sienten que el Gobierno responde más a Washington que a la patria, y que esta decisión podría arrastrar al país a conflictos que no nos corresponden.
Un comentario viral lo resumió así: “Si EE.UU. ataca a alguien desde nuestras bases, ¿quién va a recibir la respuesta? ¿Ellos o nosotros?”
Para empeorar el panorama, desde Venezuela, Diosdado Cabello calificó la decisión como una “locura imperial”, asegurando que “ese aeropuerto siempre ha sido de los gringos”.
Mientras unos celebran el acuerdo como estratégico, otros lo ven como una peligrosa entrega disfrazada de cooperación.
La pregunta que arde en el ambiente es simple: ¿De verdad esto fortalece la seguridad del país… o nos mete en problemas ajenos?
















Ojalá no estemos jugando con fuego, porque si brinca una chispa… ¡nos quemamos todos
Esto se ve más como presión que como cooperación.
La calle no está conforme… y cuando el dominicano se incomoda, prende el avispero.
¿Estrategia? Puede ser. ¿Riesgo? Muchísimo
Ya Diosdado habló… y cuando ese habla, es porque el lío es grande
Ese permiso lo dieron más rápido que un apagón en diciembre
Si tiran un misil desde aquí… ¿a quién que le van a responder? ¡A nosotros, mi hermano
Abinader diciendo que es pa’ seguridad, pero el dominicano huele peligro de lejos
Con razón los vecinos están chivos… ¡es que nos metieron en el lío sin avisar
Muchacho, y este país va a terminar siendo un parqueo de los gringos