Como “una intención de bloqueo a Venezuela”, al margen de lo establecido por las normativas aeronáuticas internacionales, calificó este lunes la ministra de Transporte de Colombia, María Fernanda Rojas Mantilla, el mensaje del presidente estadounidense, Donald Trump, en el que afirmó que el espacio aéreo “sobre y alrededor de Venezuela” debería “considerarse cerrado en su totalidad”.
“Esto claramente es un tema político, un intento de bloqueo a Venezuela, y no tiene nada que ver con las reglas de la OACI ni con el Convenio de Chicago ni con ninguna norma que rige la aviación civil”, declaró la funcionaria ante la prensa.
Rojas recordó que el aviso a pilotos (NOTAM) emitido por la Agencia Federal de Aviación de EE.UU. —en el que recomendaba extremar precaución al volar en la Región de Información de Vuelo de Maiquetía, debido al deterioro de la seguridad y al incremento de actividades militares— tampoco se ajusta a “las reglas de juego de la aeronáutica en el mundo”.
La ministra explicó que, pese a las advertencias estadounidenses, en Colombia las aerolíneas Wingo y Satena continúan operando hacia Venezuela, pues la medida “va en contra de los estándares internacionales”.
“Existe un convenio, el de Chicago, que establece cómo debe funcionar el sistema aéreo y defiende un principio central: la soberanía. Lo que está haciendo EE.UU. afecta directamente ese principio”, afirmó.
Rojas también calificó como inadmisible que se permita “quebrantar la soberanía de los países” e instalar “un espiral de miedo y bloqueo” tras las amenazas de Trump.
“Eso mismo le podría suceder a Colombia. Imagínense que cualquier día Trump se levante y diga: ‘Bloquéenle los vuelos a Colombia’. ¿Qué hacemos? Se acaba la economía, se acaba el país, y el mundo callado mientras las aerolíneas dejan de volar. No, eso es impresentable”, señaló.













Ese cierre aéreo puso a medio continente a chismear.
Trump cerró el aire y Petro respondió sin medias tintas.
Colombia dijo de una vez: ‘Eso no es seguridad, eso es bloqueo político’