República Dominicana. – El Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) anda mostrando eficiencia, cifras récord y modernización con Edward Guzmán al mando. Todo parece moverse rápido, muy rápido… excepto lo que más le importa al país: la investigación por corrupción, que sigue avanzando a un ritmo tan lento que parece diseñada para que nadie llegue a ninguna parte.
Porque sí, SeNaSa exhibe logros: más de 26 millones de servicios autorizados, miles de millones movilizados en cirugías, diagnósticos, internamientos y atenciones de alto costo. Plataformas tecnológicas nuevas, tiempos más cortos, procesos optimizados… un paraíso administrativo. Pero entonces surge la contradicción que arde: ¿Cómo es posible que todo funcione tan rápido ahora, pero la investigación del pasado siga más lenta que un tapón en la Kennedy a las 6 de la tarde?
La Cámara de Cuentas reconoció que tiene tres procesos abiertos, incluyendo una auditoría forense de todas las contrataciones. Y no solo va lenta: va trancada.
El propio vicepresidente del órgano, Francisco Tamárez, admitió que han encontrado “inconvenientes”. Traducción dominicana:
papeles que no aparecen, procesos que nadie explica y una lentitud sospechosa.
Mientras tanto, el Ministerio Público tiene desde noviembre de 2024 una autorización oficial para investigar presuntas irregularidades cometidas durante gestiones anteriores. Estamos en finales de 2025… y ¿qué se ha visto?
Nada. Ni sometimientos, ni acusaciones formales, ni avances claros. La investigación está tan lenta que ya muchos dudan de si llegará a algún lado.
Y aquí entra el nombre que nadie quiere mencionar, pero el país sí: Santiago Hazim, director en la época donde la Cámara de Cuentas detectó más de RD$4,200 millones en irregularidades.
Contratos con empresas inhabilitadas, pagos injustificados, morosidad masiva, falta de transparencia, fraude en autorizaciones… la lista es larga. Sin embargo, la justicia es corta.
Y entonces resuena la gran pregunta que inquieta a todos: Si SeNaSa es tan eficiente ahora, ¿por qué la investigación del período de Hazim está tan estancada? ¿Qué pasará con él? ¿Se le dará seguimiento o todo se quedará en el limbo?
Hoy SeNaSa luce ágil, moderna y en movimiento.
La investigación, en cambio, luce detenida, arrastrándose y sin señales de vigor.
Y mientras no se aclaren las cuentas del pasado, toda eficiencia del presente queda bajo la sombra de la duda.















Lo moderno es el sistema, lo viejo es el ritmo de la justicia
“Kennedy a las 6 PM se queda corta comparada con esa investigación.”
Eso sí: para lo que conviene, hay velocidad; pa’ lo otro, gelatina
Más de 26 millones de servicios, cero avances en el expediente.
“En SeNaSa to’ eficiente, menos lo que duele.”
El progreso es express… la justicia es delivery que nunca llega
Si investigaran tan rápido como autorizan servicios, ya tuvieran tres presos
Tecnología 5G, pero la pesquisa sigue en 2G
Pa’ los números son rápidos, pero pa’ la corrupción hay un lentecito eterno
SeNaSa volando… menos la investigación, que va en burro