Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania durante las últimas horas, empleando más de 500 drones de distintos tipos y dejando al menos siete personas muertas, según reportes de autoridades locales. Las agresiones alcanzaron varias regiones del país y generaron daños relevantes en infraestructura energética y zonas residenciales.
En la región de Donetsk murieron dos civiles en la localidad de Kostiantínivka, cercana al frente de combate y frecuentemente impactada por la artillería rusa. Otros tres fallecidos fueron confirmados en la zona bajo control ucraniano de Kherson, ubicada frente a la orilla oriental del río Dniéper, controlada por fuerzas rusas.
Los ataques incluyeron artillería, drones kamikaze, bombas aéreas y, en algunos casos, misiles. En Odessa, los drones de largo alcance provocaron daños en instalaciones energéticas y afectaron el principal puerto marítimo del país. El jefe de la administración regional, Oleh Kiper, informó que hasta el momento se registran al menos siete víctimas mortales.
El gobernador de Zaporizhia, Ivan Fedorov, detalló que el país fue atacado con 588 drones —en su mayoría FPV—, además de impactos de sistemas de lanzacohetes múltiples sobre las localidades de Novoandriivka y Dobropillia, en Donetsk, y Charivne, en Odessa. Fedorov indicó que se han recibido más de 30 reportes de daños en viviendas, vehículos y otras infraestructuras.
En Odessa, el Servicio Estatal de Emergencias reportó que un segundo ataque con drones alcanzó el equipo de los rescatistas que trabajaban tras un bombardeo previo. El impacto ocasionó un incendio en infraestructura energética y daños en un edificio administrativo cercano.
Dos personas quedaron atrapadas en un apartamento, pero fueron rescatadas por los equipos de emergencia. Psicólogos de la institución brindaron asistencia a 33 personas, entre ellas seis menores.
Los ataques se producen mientras avanzan gestiones diplomáticas para explorar un posible acuerdo de paz. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “muy positiva” la reunión sostenida en el Kremlin entre sus enviados y el presidente ruso, Vladimir Putin. El encuentro, de cinco horas, contó con la participación del asesor Jared Kushner y del delegado especial Steve Witkoff.
Según Trump, la delegación estadounidense percibió disposición del Kremlin hacia una salida negociada. Por su parte, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky manifestó un cauto optimismo, resaltando la rapidez de las conversaciones y el renovado interés de Estados Unidos en impulsar soluciones diplomáticas al conflicto.












“Ucrania no aguanta un golpe más a la energía.”
“Más de 500 drones… eso es una locura.”
“Dios mío, esa guerra no coge un respiro.”