República Dominicana. – Mientras el presidente saliente del Colegio Médico Dominicano (CMD), Waldo Ariel Suero, asegura que Luis Abinader ha sido “uno de los mandatarios que más ha aportado” al sector salud, en las calles la historia suena muy distinta. Waldo celebra 17 de 18 puntos cumplidos… pero el dominicano común sigue topándose con la realidad más cruda: medicamentos de alto costo imposibles de conseguir, trabas interminables en farmacias y un sistema que a veces parece diseñado para que el paciente se rinda.
Porque sí, Waldo recuerda que el CMD presentó un pliego de 15 demandas —que luego subió a 18— y que casi todas fueron atendidas: aumentos salariales, incentivos, mejoras para pensionados y hasta obras que estaban detenidas y que, gracias a las instrucciones del presidente, se retomaron. Todo eso suena muy bien… en papel.
Pero mientras se habla de cumplimiento, acuerdos y “uno de los gobiernos más comprometidos”, ¿qué vive el pueblo?
Filas interminables, formularios que nadie entiende, recetas que se vencen antes de que aparezca el medicamento, y familias que tienen que elegir entre comer o pagar un tratamiento.
¿Y los pacientes con enfermedades catastróficas?
Son los que más sienten el golpe: medicinas que nunca llegan, promesas que se repiten y un sistema que todavía no logra garantizar acceso real a tratamientos que definen si alguien vive o no vive.
Así que Waldo puede celebrar sus 17 puntos… pero el pueblo necesita uno solo: que le resuelvan.
Y ese, lamentablemente, sigue pendiente.
















“El CMD contento, el pueblo desesperado: dos países en uno.
Con 17 puntos cumplidos, pero cero solución al viacrucis de la farmacia
La teoría dice progreso; la práctica dice ‘vuelva mañana’
Waldo celebra, pero el paciente sigue amaneciendo en una fila.
Aumentos y acuerdos, sí… pero la salud del pueblo no mejora con discursos
Si el sistema está mejor, ¿por qué la gente sigue comprando medicamentos por WhatsApp?
En el papel to’ se ve bonito; en la calle es que se siente el fuete
El CMD feliz… pero el bolsillo del enfermo sigue llorando
Mucho punto cumplido… pero en la farmacia nadie ve ese progreso
Waldo está contento, pero el que busca un medicamento caro sabe que la película es otra.