Cada 5 de diciembre el mundo conmemora el Día Mundial del Suelo, una fecha impulsada por la FAO desde 2012 para resaltar la importancia de proteger este recurso esencial para la vida y la seguridad alimentaria. La celebración surgió de una propuesta de la Unión Internacional de Ciencias del Suelo en 2002, respaldada luego por Tailandia y oficializada por la ONU en 2013.
Tema 2025: Suelos sanos para ciudades saludables
Este año, la campaña se centra en el papel fundamental del suelo en los entornos urbanos. Aunque suele asociarse al campo, el suelo en las ciudades regula la temperatura, absorbe el agua de lluvia, almacena carbono y mejora la calidad del aire. Sin embargo, el crecimiento del cemento y las superficies selladas amenaza estos beneficios.
La FAO insta a repensar la planificación urbana y promover espacios verdes, superficies permeables y una gestión sostenible que reduzca riesgos como inundaciones, olas de calor y contaminación.
Importancia del suelo en la vida humana
Más del 95% de los alimentos provienen directa o indirectamente del suelo, y 15 de los 18 elementos esenciales para las plantas están presentes en él. Sin embargo, la degradación avanza rápidamente: prácticas como la agricultura intensiva, la deforestación y el sobrepastoreo están reduciendo su fertilidad.
Si no se actúa, para 2050 hasta el 90% de los suelos del planeta podrían estar degradados, afectando la producción agrícola, la biodiversidad y el acceso al agua dulce.
Lemas de años anteriores
La conmemoración ha abordado distintos desafíos globales:
- 2024: Cuidar los suelos: medir, monitorear y gestionar.
- 2023: El suelo y el agua: fuente de vida.
- 2022: Los suelos, origen de los alimentos.
- 2021: Detener la salinización de los suelos.
- 2020: Mantengamos vivo el suelo, protejamos su biodiversidad.
- 2019: Detengamos la erosión del suelo, salvemos nuestro futuro.
Amenazas principales y consecuencias
La erosión acelerada —causada principalmente por actividad humana— disminuye la capacidad productiva, afecta ecosistemas completos y reduce la disponibilidad de agua. La agricultura intensiva y el avance urbano sin ordenamiento son algunas de las actividades que más deterioro generan.













“FAO hablando del suelo, y uno pensando en cómo sembrar aunque sea una mata de plátano en el patio.”
“Está bien cuidar el suelo, pero ¿y cuándo cuidamos los precios de la comida?”
“Un día pa’l suelo… pero aquí lo que está por el suelo es el bolsillo.”