El presidente francés, Emmanuel Macron, concluyó este viernes su visita oficial de tres días a China, un viaje centrado en la situación de la guerra en Ucrania, en las tensiones comerciales entre Pekín y la Unión Europea, y en el fortalecimiento de la cooperación bilateral.
Macron abandonó la ciudad de Chengdu tras reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, con quien sostuvo encuentros tanto en Pekín como en la provincia de Sichuan. Durante las conversaciones, el mandatario francés pidió a China respaldar medidas concretas que contribuyan a un alto el fuego en Ucrania. Según afirmó, ambos países, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, comparten la responsabilidad de impulsar “una paz robusta y duradera”.
El presidente chino indicó que su país apoya cualquier iniciativa orientada a la paz y aseguró que Pekín mantiene comunicación con todas las partes involucradas en el conflicto. Aunque evitó críticas directas, Xi rechazó lo que calificó como “acusaciones irresponsables” sobre la postura china.
Además del conflicto en Europa, Macron y Xi abordaron la crisis en Oriente Medio. China anunció una ayuda de 100 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza y reiteró su disposición a trabajar junto a Francia en una solución integral y sostenible para la región.
En el plano económico, Macron alertó sobre “desequilibrios globales insostenibles”, entre ellos el déficit comercial frente a China y las dificultades de competitividad en Europa. Advirtió que una guerra comercial sería perjudicial y pidió que los desafíos se enfrenten a través de la cooperación. Xi, por su parte, aseguró que China mantendrá un entorno de negocios justo y prometió nuevas oportunidades en el próximo plan quinquenal.
La visita incluyó la firma de doce acuerdos bilaterales en áreas como cultura, investigación, aviación y medio ambiente. Macron también participó en el Consejo de Empresas Franco-Chino, donde planteó la necesidad de avanzar hacia un nuevo equilibrio económico, con mayor apertura del mercado chino y más inversiones directas en Europa, especialmente en sectores tecnológicos e industriales.
El presidente francés viajó acompañado de su esposa y de una delegación de más de treinta empresarios. Su recorrido concluyó con una reunión informal con Xi en Chengdu, un gesto inusual en la diplomacia china que refleja el interés de ambos países en fortalecer su relación.










Entre China y Francia hay más diplomacia que en un juego de ajedrez
“Eso no fue un viajecito cualquiera; ese hombre fue a hablar de Ucrania heavy.”
“Macron fue a China a ver si le bajan un chin a la tensión con Europa.”