El ministro de Información camboyano, Neth Pheaktra, informó este martes a EFE que al menos ocho civiles han muerto durante los enfrentamientos en la frontera con Tailandia, que estallaron el domingo y continúan escalando. Añadió, mediante un mensaje de texto, que otras doce personas resultaron heridas.
Los combates iniciaron el domingo y se intensificaron el lunes en distintos puntos de la frontera de 820 kilómetros, mientras ambos gobiernos se acusan mutuamente de haber provocado las hostilidades.
Tailandia, que el lunes reportó un soldado muerto y siete heridos, reconoció haber lanzado ataques aéreos contra lo que calificó como objetivos militares en territorio camboyano, alegando que fueron una respuesta a operaciones previas de Camboya.
“La situación en la zona continúa sumida en combates”, indicó en un comunicado la Segunda División del Ejército tailandés, responsable de varias áreas afectadas por el conflicto.
El Ejército tailandés denunció que Camboya ha desplegado cerca de la frontera baterías de lanzacohetes BM-21, similares a las utilizadas en el conflicto de julio pasado, que dejó casi medio centenar de muertos.
Según datos militares tailandeses publicados hoy, casi 440.000 personas han sido evacuadas en cinco de las siete provincias que colindan con Camboya.
El Ministerio de Defensa camboyano también confirmó que los choques continúan en varias regiones de su territorio y pidió “resolver los problemas de manera pacífica” para proteger la soberanía, estabilidad y seguridad del pueblo camboyano.
En octubre, los primeros ministros de ambos países firmaron en Malasia un acuerdo de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, a quien Camboya llegó a nominar al Premio Nobel de la Paz por su mediación, basada en presiones arancelarias para forzar un consenso.
Bangkok y Nom Pen mantienen una disputa territorial histórica sobre varias zonas fronterizas cartografiadas por Francia en 1907, cuando Camboya era colonia francesa.














Ocho civiles muertos… la vaina se está poniendo fea de verdad
Cuando empiezan a sonar los tiros en frontera, la cosa no es juego.
Ay mi madre, eso allá está prendío sin amagar.