El presidente argentino, Javier Milei, cumple este miércoles dos años en el poder tras atravesar fuertes turbulencias políticas, económicas y judiciales. Pese al clima adverso, el mandatario logró avanzar su agenda de reformas y llega a la segunda mitad de su mandato con un escenario más favorable luego de imponerse en las recientes elecciones legislativas.
Milei, un economista ultraliberal sin trayectoria política previa, asumió en diciembre de 2023 como una sorpresa electoral. Su discurso rupturista y la promesa de combatir la inflación lo llevaron a derrotar al peronismo en la segunda vuelta. Ya en el gobierno, aplicó un drástico ajuste fiscal —la llamada “motosierra”— que contuvo la inflación pero provocó caída de la actividad económica y mayor precarización laboral.
Aun con una representación parlamentaria limitada, el oficialismo impulsó reformas profundas mediante el Congreso, como la Ley Bases, apoyada por sectores de la oposición dialoguista. Lo que no consiguió aprobar por vía legislativa, Milei lo avanzó a través de numerosos decretos de necesidad y urgencia, varios de ellos luego revertidos por la oposición más dura.
Las calles también marcaron su gestión: sindicatos y movimientos sociales protagonizaron protestas masivas que fueron reprimidas con fuerza, dejando decenas de heridos. Entre ellos, el fotógrafo Pablo Grillo, quien resultó gravemente lesionado tras recibir el impacto de una granada de gas.
Expertos consultados destacan que uno de los principales activos del Gobierno es la determinación. Para la analista Lara Goyburu, Milei proyecta la imagen de un presidente que toma decisiones sin titubeos, en contraste con años de indecisión política.
Aun así, tres escándalos golpearon al mandatario antes de las elecciones legislativas de medio término: la promoción de una criptomoneda que cayó abruptamente y fue denunciada como estafa; una causa por supuestos sobornos que involucró a su hermana Karina; y la renuncia de José Luis Espert, su principal candidato a diputado, por acusaciones de nexos con el narcotráfico.
Frente a ese escenario, Milei reforzó su estrategia discursiva y profundizó su alianza con Donald Trump, lo que ayudó a calmar tensiones financieras antes de los comicios. El resultado fue favorable: el oficialismo superó el 40 % de los votos y amplió significativamente su presencia en el Congreso.
De cara a los próximos dos años, analistas señalan que Milei se propone consolidar su legado como un gobierno reformista. Con mayor fuerza legislativa y un optimismo social moderado —casi la mitad de los encuestados cree que 2026 será mejor—, el mandatario buscará avanzar nuevas reformas laborales, tributarias y previsionales.













Ese tigre parece que se alimenta del caos porque mientras más problema hay más él avanza sus reformas
En Argentina hubo fuego político económico y hasta líos judiciales y aun así el hombre llegó a los dos años firme
Ese Milei ha pasado más trabajo que un motor sin aceite pero el tipo sigue empujando su agenda como quiera