El 11 de diciembre se conmemora el Día Internacional de las Montañas, una fecha proclamada por la ONU en 2002 para destacar la importancia de estos ecosistemas frágiles y esenciales para la vida. Las montañas cubren el 22% del planeta, albergan al 15% de la población mundial y suministran más de la mitad del agua dulce del mundo. Sin embargo, enfrentan amenazas crecientes por el cambio climático, la degradación ambiental y la explotación de recursos.
Este año, el tema central es “Soluciones basadas en las montañas para un futuro sostenible”, un enfoque que resalta el papel de la innovación, la adaptación al clima y la participación juvenil en la protección de estos territorios. La ONU insiste en promover prácticas sostenibles, integrar saberes locales y fortalecer oportunidades de formación y empleo para las comunidades de altura.
Desde 1992, las montañas forman parte de la agenda global con el Programa 21, que reconoció la necesidad de gestionar estos sistemas vulnerables. A lo largo de los años, las campañas han abordado temas como biodiversidad, turismo sostenible, restauración de ecosistemas y el rol clave de las mujeres en la conservación.
Además de su valor natural y cultural, las montañas han inspirado historias, misterios y producciones cinematográficas. Su majestuosidad, y los riesgos que enfrentan, las mantienen como un símbolo de vida, espiritualidad y desafío humano.













“Si de ahí sale más de la mitad del agua dulce, imagínate el peligro.”
“Un 22% del planeta y aún así la gente no la cuida… increíble.”
Las montañas no hablan, pero tan gritando auxilio hace rato