República Dominicana.– El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Luis Henry Molina, llamó a los jueces del país a ejercer sus funciones con apego estricto a la ley, sin dejarse influenciar por presiones externas, la opinión pública ni intereses particulares.
Durante el acto de designación e ingreso de nuevos magistrados a la Carrera Judicial, Molina enfatizó que la única lealtad de un juez debe ser con la Constitución y las leyes, y que su compromiso fundamental es con la dignidad del pueblo dominicano.
Advirtió que habrá momentos en los que las decisiones correctas serán duramente cuestionadas, especialmente cuando factores externos intenten influir en el criterio judicial. En ese sentido, exhortó a los magistrados a mantener firmeza y valentía, incluso cuando fallar conforme al derecho resulte impopular.
Sus declaraciones se producen en un contexto marcado por el proceso judicial relacionado con el caso de presunta corrupción en SeNaSa, que ha generado una amplia presión social, especialmente tras la imposición de medidas de coerción que incluyen prisión preventiva para varios de los imputados.
Molina subrayó que la independencia judicial no constituye un privilegio de los jueces, sino una garantía para la ciudadanía, y que la fortaleza del Poder Judicial se mide por su fidelidad a la Constitución, no por la popularidad de sus decisiones.
Asimismo, destacó que la justicia cumple una función contramayoritaria, al proteger derechos incluso cuando hacerlo va en contra del sentir general. Aseguró que cuando un juez decide sin temor ni cálculos ajenos al derecho, la sociedad gana en confianza, igualdad y certeza jurídica.
En relación con el ingreso de nuevos magistrados, informó que ocho jueces y juezas se incorporan formalmente a la Carrera Judicial tras superar cada etapa del proceso de selección, el cual se basó exclusivamente en el mérito y las calificaciones obtenidas.
Finalmente, recordó que los jueces de paz representan el primer contacto de muchos ciudadanos con el sistema judicial, por lo que su labor exige ética, prudencia, cercanía humana y rigor jurídico en cada decisión.












Aquí hace falta más independencia y menos presión
Los jueces tienen que fallar con la ley no con el ruido
Eso es lo que uno espera de la justicia que sea recta