Japón intenta reforzar su presencia política y económica en Asia Central con la celebración de su primera cumbre multilateral con los cinco países de la región desde la llegada al poder de la primera ministra conservadora Sanae Takaichi. El encuentro, que se desarrolla este viernes y sábado en Tokio, reúne a los líderes de Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.
La cita, denominada Asia Central + Japón, busca profundizar la cooperación en sectores estratégicos como la energía, los minerales críticos, la inteligencia artificial y las cadenas de suministro vinculadas al mar Caspio, una zona clave para el comercio euroasiático.
Durante la jornada inaugural, el ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, firmó acuerdos de inversión y promoción comercial con Kirguistán y Tayikistán. Posteriormente, Motegi y Takaichi ofrecieron un banquete oficial a los cinco mandatarios en el palacio de Akasaka.
Un día antes, la primera ministra sostuvo su primer encuentro bilateral con el presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, con quien acordó ampliar la cooperación en transición energética, logística y explotación de minerales estratégicos.
Medios japoneses señalan que la cumbre representa una prueba clave para la política exterior de Takaichi, en un contexto marcado por el creciente peso de China y Rusia en Asia Central. En ese sentido, Japón aspira a promover un compromiso común con un orden internacional basado en el Estado de derecho y el libre comercio.
La reunión también coincide con un momento de tensión diplomática entre Tokio y Pekín, tras recientes declaraciones de Takaichi sobre una eventual intervención japonesa en caso de un ataque chino a Taiwán, lo que provocó represalias comerciales y advertencias de viaje por parte de China.
Desde Asia Central, autoridades kazajas destacaron el papel de Japón como socio estable y neutral. En un artículo publicado por la agencia Kyodo, el viceministro de Exteriores de Kazajistán, Alibek Bakayev, subrayó la experiencia japonesa en infraestructura y logística, y su aporte al desarrollo del llamado Corredor Central, una ruta alternativa a la Nueva Ruta de la Seda impulsada por China.
La cumbre estaba prevista originalmente para celebrarse en 2024 en Kazajistán, pero fue aplazada tras una alerta sísmica en Japón que obligó al entonces primer ministro Fumio Kishida a regresar al país.














takaichi marcando su linea internacional
primera cumbre y ya manda señal clara
japon moviendose duro en asia central