El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, vetó este viernes la nueva ley de nacionalidad tras el dictamen del Tribunal Constitucional, que declaró inconstitucionales varios de sus artículos. La norma había sido aprobada por el Parlamento con los votos de la alianza conservadora del Gobierno y la ultraderecha.
En un comunicado oficial, el jefe de Estado informó que devolvió el proyecto a la Asamblea de la República sin promulgarlo, en cumplimiento de la Constitución, luego de que el Tribunal Constitucional acogiera una solicitud de revisión presentada por el Partido Socialista (PS).
Rebelo de Sousa explicó que la Carta Magna portuguesa establece que toda norma declarada inconstitucional debe ser vetada por el presidente de la República. Por ello, también fueron devueltos los cambios propuestos al Código Penal incluidos en el mismo paquete legislativo.
El presidente del Tribunal Constitucional, José João Abrantes, informó que el pleno del organismo halló inconstitucionales cuatro disposiciones del decreto parlamentario. Tres de ellas fueron rechazadas por unanimidad y una por mayoría.
Entre las normas anuladas figura la que impedía acceder a la ciudadanía portuguesa a personas condenadas a dos o más años de prisión, al considerar que dicha restricción vulnera el principio de integración en la comunidad portuguesa.












nacionalidad no se cambia a la ligera
el constitucional puso el freno primero
el veto llego y paro esa ley en seco