La administración del presidente estadounidense Donald Trump ordenó el retorno anticipado de casi 30 embajadores de carrera que actualmente representan a Estados Unidos en distintos países, una decisión que ha generado preocupación dentro del Servicio Exterior por su carácter inusual y la falta de explicaciones oficiales.
De acuerdo con fuentes diplomáticas, los embajadores afectados recibieron notificaciones en los últimos días para dejar sus puestos antes de mediados de enero, pese a que muchos se encontraban a mitad de su período habitual de servicio, que suele extenderse entre tres y cuatro años. Todos fueron designados durante el gobierno de Joe Biden y confirmados por el Senado.
La Asociación Estadounidense del Servicio Exterior (AFSA), que representa a los diplomáticos de carrera, calificó el proceso como irregular y sin precedentes. Según el sindicato, los funcionarios fueron informados de manera abrupta, en algunos casos mediante llamadas telefónicas, sin justificación formal ni comunicación escrita.
AFSA advirtió que no existen antecedentes de una retirada masiva de jefes de misión pertenecientes al servicio profesional desde la creación del Servicio Exterior, lo que —a su juicio— vulnera prácticas institucionales históricas y debilita la estabilidad diplomática del país.
Desde el Departamento de Estado, la medida fue defendida bajo el argumento de que los embajadores actúan como representantes personales del presidente y que el mandatario tiene la facultad de asegurar que su política exterior se alinee con la agenda de “America First”.
Una lista no oficial, difundida entre diplomáticos y citada por el medio Politico, señala que los retiros abarcan todas las regiones del mundo, con un impacto significativo en África subsahariana, donde cerca de una docena de embajadas quedarían sin embajador titular.
La decisión se produce en un contexto ya marcado por recortes, despidos y una reducción de la ayuda exterior. Según una encuesta reciente de la AFSA, el 98 % de los diplomáticos considera que la moral dentro del Servicio Exterior ha empeorado desde el inicio del segundo mandato de Trump.













También preocupa la falta de explicaciones claras del gobierno
Algunos lo ven como una forma de reorganizar la política exterior
La medida sorprende porque no es común llamar tantos embajadores al mismo tiempo