El alcalde de Lawrence, Massachusetts, Brian De Peña, de origen dominicano, quedó en el centro de la polémica luego de solicitar un intérprete de español durante una audiencia judicial vinculada a un caso de supervisión policial estatal.
La petición ocurrió en el marco de un procedimiento ante la Comisión de Normas y Capacitación de Oficiales de Paz de Massachusetts, relacionado con el exjefe de policía interino de Lawrence, William Castro. De Peña intentó que su asistente personal actuara como traductor, pero el juez rechazó la solicitud, según reportó The Daily Wire.
El hecho provocó reacciones en redes sociales y abrió un debate sobre cómo un funcionario electo de una ciudad clave del estado maneja funciones oficiales y legales cuando requiere asistencia de traducción, especialmente en un contexto judicial.
La controversia se produce además en medio de tensiones entre De Peña y la oficina del secretario de Estado de Massachusetts, William Galvin, luego de que autoridades estatales enviaran monitores y agentes policiales a los centros de votación de Lawrence durante las elecciones, alegando posibles irregularidades.
A esto se suman críticas al contenido del sitio web de campaña del alcalde, donde algunos textos presentan errores de redacción que aparentan haber sido traducidos automáticamente, lo que ha alimentado el debate público sobre el uso del idioma en su gestión.












Ese caso de la supervisión policial estatal ya tiene a Lawrence con los nervios de punta, y este «show» del intérprete lo que hizo fue echarle más leña al fuego a sus opositores.
En las redes no lo han dejado tranquilo, preguntándole que cómo es que él gobierna una ciudad en Estados Unidos si dizque no domina bien el inglés para entender un proceso legal.
Lo más fuerte fue que el alcalde quería que su asistente personal le tradujera, pero el juez le dijo que «nananina», que eso no funciona así en una corte y le rechazó la petición de una vez.